River había logrado salir de la crisis futbolística a base de resultados positivos desde la llegada de Eduardo Coudet, pero más allá de los triunfos se dejó en claro que había mucho por ajustar. La derrota en el último Superclásico le puso un freno al envión del equipo y si bien la ecuación de un partido no cambia, expuso a un plantel que en situaciones como las que se dieron en los últimos días, sin tener a todos los titulares a disposición.
En la conferencia de prensa posterior a la caída, el Chacho habló sobre las piezas que tuvo que mover para armar el once en base a las ausencias y lanzó una queja por lo bajo: “Las responsabilidades son mías. Sé que la realidad es que hay poco tiempo de trabajo e intento acortar los tiempos de adaptación y que podemos encontrar la generación lo antes posible. El tema es que en el partido a partido se pone difícil”.
Cuando arribó a la institución, el director técnico manifestó que no iba a utilizar los dos cupos que tenía el club para incorporar y que estaba conforme con los futbolístas. Sin embargo, con el paso de las semanas su pensamiento fue cambiando y así fue como llegó Tobías Ramírez para reforzar la defensa. La ausencia de Fausto Vera lo llevó a que Juan Cruz Meza sea considerado por otros mediocampistas naturales, principalmente por la confianza.
Los jugadores que siguen sin estar a la altura de la camiseta
Pensar en el juvenil cuando Kevin Castaño está en condiciones de jugar y es el que más reconoce el puesto habla de que el cuerpo técnico lo tiene detrás en su consideración. Sobradas fueron las oportunidades que le dieron para revertir su situación, pero el colombiano se mantiene entre los más criticados por los riverplatenses por su rendimiento y por el dinero que se desembolsó, aunque allí es el menos responsable.

River está inmerso en una crisis en su plantel, mientras busca salir a flote con resultados.
Paulo Díaz es otro de los que ya no está dentro de los planes para los partidos importantes y tiene sus días contados en Núñez. Entre los que tienen experiencia dentro del equipo en el último tiempo se suma Facundo Colidio, quien no puede sacarse de encima el estigma de no aparecer cuando se lo necesita. Giuliano Galoppo, Lucas Martínez Quarta y Sebastián Driussi, que llegaron en la misma ventana de transferencias, continúan en el debe con la gente.
De los últimos mercados se suma Maxi Salas, que comenzó mostrando una imagen que con el paso del tiempo se fue disminuyendo hasta perder su lugar entre los titulares. Matías Viña arribó para ser el reemplazo de Marcos Acuña en el lateral izquierdo, pero hasta ahora no hizo los méritos suficientes en sus primeros meses con el manto sagrado. Por último, siendo uno de la casa, sorprende y duele el presente de Lautaro Rivero, en un nivel cada vez más preocupante.

ver también
Le toman el pelo a River: la postura que tomó Rapallini, Gerente de Arbitraje de AFA, con Paletta tras el penal no cobrado en el Superclásico
Con tantos jugadores sin la confianza necesaria, el recambio se convierte en un punto central en el armado de Coudet. En los meses que quedan, con competencia en el Torneo Apertura y en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, el desafío será dar en los puntos clave con lo que actualmente tiene a disposición. Después llegará el primer mercado de pases completo, en el que evaluará a los refuerzos y los que se pueden marchar.
El Superclásico desnudó las falencias que tiene River en cuanto al armado de su plantel y, claro está, la responsabilidad es pura y exclusiva de Marcelo Gallardo, quien estuvo detrás de las incorporaciones. Recién en el último verano el presidente Stefano Di Carlo le puso un freno en cuanto a lo económico y se implementó una estrategia con préstamos, pero por ahora ninguna ecuación es favorable. Mientras tanto, queda cerrar el primer semestre de la mejor manera con lo que hay disponible.





