En River se vivieron minutos tensos en el partido contra Atlético Tucumán, luego de que Esequiel Barco se empecinara en patear dos veces un penal que Miguel Borja reclamaba ejecutar. Además, se le agrega el enojo de Martín Demichelis que antes del segundo disparo pidió que el ex Independiente deje la pelota para cedérsela al colombiano. En el día después, el que salió a bancar al mediocampista fue ni más ni menos que Ariel Ortega.

El Burrito subió en su cuenta de Instagram una foto de Barco trasladando la pelota y escribió lo siguiente: “Aguante, potrero, rebeldía, gambetas”. De esa manera, demostró todo su apoyo al futbolista que salió en el entretiempo porque Demichelis “no lo veía al 100% desde lo emocional”. Más allá de las repercusiones, la historia parece estar terminada si uno se basa en los gestos y las propias declaraciones de los futbolistas tras los dos penales fallados.

El día que el Burrito Ortega desobedeció a Ramón Díaz

Un 4 de diciembre de 1996, por el torneo Apertura, River se enfrentaba a Racing en el Monumental y fue expulsado Roberto Bonano, por lo que Ramón Díaz tenía que meter a Ramón el Mono Burgos, y sacrificar un cambio. ¿Quién había sido? Ariel Ortega, que de todas maneras se negó a irse del campo desobedeciendo así al DT, en una actitud similar a la de Esequiel Barco cuando no escuchó a Demichelis y decidió patear el segundo penal de todas formas.

Aquella conocida historia, en la que intervino Enzo Francescoli en el entredicho y el que terminó saliendo fue el Diablo Daniel Monserrat, aparentando una “dolencia” en la rodilla, terminó con un golazo tremendo del Burrito sobre Nacho González. Además, desde el banco, el DT de River no podía creer lo que acababa de suceder y hasta se le escapó un insulto en buen sentido hacia el jujeño.