Santiago Sosa llegó a los diez años a River, pasó la mitad de su vida en el club y conoce a la perfección todos los rincones del Monumental. Hizo todo el recorrido en las Inferiores y llegó a Primera donde tuvo que luchar por un puesto con referentes de la talla de Enzo Pérez y Leonardo Ponzio. Le tocó jugar en varias posiciones y siempre rindió, además supo representar la filosofía de River, la del juego vistoso con una técnica envidiable.

El volante central emigró a Atlanta United a comienzos de año y desde Estados Unidos le concedió una entrevista exclusiva a La Página Millonaria en la que recordó sus primeros años entre La Plata y Mercedes, los deportes que probó y no le terminaron de convencer, la primera prueba en River, la fallida prueba en Estudiantes y el regreso al Más Grande para comenzar su camino en las Inferiores. Una etapa que él mismo recuerda con mucho cariño y de la que destaca los valores que le enseñaron en el Millonario.

-¿Cómo fueron tus primeros años en Mercedes? ¿Siempre con una pelota en los pies?

-En realidad nací en La Plata, siempre se confunde dónde nací. Pero al tener a toda mi familia en Mercedes de chico, antes de llegar a River jugaba al fútbol en un club de allá. Igualmente me considero un mercedino porque pasé mucho más tiempo ahí que en La Plata. Siempre estuve con una pelota alrededor mío, fue el único entretenimiento de mi infancia, fue lo que siempre me gustó. De chico también practiqué otros deportes, fui dos veces a taekwondo y después no fui, lo mismo pasó con básquet, pero la verdad que desde chico estoy siempre con la pelota.

-¿Cómo se da tu llegada a River?

-En realidad la primera prueba que hago en River fue cuando tenía entre 8 o 9 años, fui una vez a una prueba general en la éramos 20 chicos que nos íbamos a probar, hicimos ese entrenamiento en el que jugamos contra los chicos del club, yo fui a probarme de 8 ese partido, y cuando terminó el entrenamiento nos juntaron a todos los chicos y me dijeron que vuelva y medio que me dijeron que vuelva a fin de año, pero quedó ahí. Después de eso al año siguiente en 2009 fui a probarme a Estudiantes, ahí me probé de 7, estuve un mes y medio y ahí me dijeron que no había quedado. En 2010 es cuando voy a probarme de 5 a River y quedo. La prueba me la consiguió Gustavo Vernazza, que era un amigo de la familia que lo conocimos en un viaje a Mar de las Pampas, era el odontólogo de Daniel Messina, que en aquel momento era el coordinador de las Infantiles.

-¿De qué jugabas cuando eras chico?

-Yo siempre jugué de delantero, de 9 en el Club Mercedes que fue el club anterior a River, siempre fui 9. Después me retrasaron un poco y jugué de 10 y un día éramos pocos en mi categoría y había delanteros, defensores y faltaban volantes y ahí me pusieron de 5 y empecé a jugar de 5 ahí y quedé en la posición. He jugado en todo el frente de ataque, de 8, en Primera también jugué de 2.

-A la prueba que terminó siendo definitiva fuiste a probarte de volante central, ¿en Inferiores siempre jugaste ahí?

-Sí, casi siempre fui volante central, el primer cambio que tuve fue en Séptima División cuando todavía jugaba en Liga, me acuerdo que los primeros cinco partidos que jugué –ahí lo tenía como técnico al Mono Claut- de 4, de 5, de 2, de 6 y de 8, en cinco partidos jugué en esas cinco posiciones  y después Pablo (Lavallén), con quien había empezado de marcador central, pero fueron unos pocos partidos y después pasé de volante central fijo. En Reserva también de volante central y en Primera eso cambió.

-¿Es verdad que en las Inferiores además de formar futbolistas buscan conformar grupos y formar personas?

-Sí, totalmente. De chicos nos inculcan valores, primero está lo humano y después lo deportivo. También es complicado porque el ambiente del fútbol siempre va a priorizar lo deportivo, pero en River siempre nos enseñaron a ser personas primero, a tener buenos comportamientos con nuestros compañeros, a no ser egoístas, yo lo aprendí un montó ahí y es lo que se busca, el compañerismo con el otro, la solidaridad siempre presente. Esos valores los marcan los que están en las Inferiores, lo hacen de una muy buena manera.

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