Es cierto que el equipo no va a jugar la Copa Libertadores luego de muchos años y aún no llegaron los refuerzos solicitados por Leonardo Astrada. Sin embargo, el deseo y la esperanza de los hinchas millonarios existen a partir de un almanaque nuevo y el alejamiento de la dirigencia anterior.
Los números en rojo generan una gran incertidumbre. River atraviesa la etapa más grave de su gloriosa historia y la salida económica en el corto plazo es una utopía. De todas formas, al club más importante del país lo hacen grande -y seguramente eterno- sus títulos y su popularidad a prueba de resultados negativos.
La gente demostró que, pese a cualquier crisis, ama los colores y con la llegada de un año nuevo la esperanza se renueva. Optimista por naturaleza y gracias a las hazañas logradas por los ídolos en las épocas doradas, el fanático de River sueña con ver a once jugadores que defiendan la camiseta, tal como lo exige más de un siglo de historia.
Por ahora, el asunto es difícil. Pero el sentimiento de ver bien a La Banda es unánime. Atrás quedaron ocho años de una pésima gestión; si la actual está o no a la altura de las circunstancias, lo determinarán el tiempo y los hechos. Mientras tanto, el pedido de millones de fanáticos se resume a uno solo: que River vuelva a ser River, simplemente eso.
Imagen: FotoBaires / Archivo.



