Diego Buonanotte argumentó los deseos por los cuales solicitó ser transferido al exterior, aunque se quedará en River hasta junio y en la práctica de hoy demostró sus ganas de aportar toda la calidad en este semestre.
El 26 de diciembre de 2009 marcó un antes y un después en la vida del Enano. Más allá de las sesiones psicológicas, el respaldo familiar, el apoyo incondicional de sus seres queridos, un noviazgo y la paternidad prevista para mayo, el joven de 22 años sufre mucho cada vez que algunos hinchas rivales lo hostigan por el accidente.
Triste, preocupado e incluso asustado con algunas situaciones que se le presentan tanto en la cancha como en la calle, Buonanotte decidió pedirle una salida rápida a Daniel Passarella (“le hable como un hijo a un padre, no me quería vender, pero accedió”), quien le prometió una venta y cumplió con la transferencia al Málaga.
“Me quería ir por todo lo que me pasó, por la gente… No hablo de la de River, me refiero a la gente futbolera. Es injusta, está medio loca. Por el bienestar de mi familia, el de mi novia y el mío, lo mejor es lo que se dio, jugar en España”, aseguró Buonanotte, en declaraciones a Clarín.
¿Momentos incómodos? “Cuando uno pasa por una situación como la mía, ya no puede vivir tranquilo. Salís a comer y siempre tenés algún inconveniente. Y uno tiene que cerrar la boca, callarse. Hasta que un día explota, y no quiero llegar a eso y hacer alguna cosa que resulte muy mala”, explicó el Enano.
Compenetrado con los objetivos del equipo para el Torneo Clausura, Buonanotte metió dos goles en la práctica de hoy y piensa dar lo mejor de sí en los meses restantes: “Ahora tengo que pensar en River y llegar a junio de la mejor manera. Quiero ser campeón con River, es lo que más deseo”.
Un lugar indicado
“Estoy más tranquilo, voy a poder recuperar mi nivel. Voy a cumplir el sueño de jugar en Europa. Por mi físico, España era la mejor liga, la que más me convenía. En Italia o Inglaterra, se me iba a complicar”, argumentó Buonanotte.
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