(Mar del Plata – Enviado especial) Sin Juan Pablo Carrizo ni Alexis Ferrero, Juan José López armó un equipo compacto y muy organizado para neutralizar a Estudiantes de La Plata e incluso generarle varias inquietudes en el segundo tiempo.
Cuatro situaciones claras de gol para River frente a una serie de avances sin definición que tuvieron los futbolistas conducidos por Alejandro Sabella. Tal vez no fue suficiente como para hablar de merecimientos a favor del conjunto millonario, pero el funcionamiento colectivo se puede destacar, habida cuenta del rival.
A diferencia de los dos encuentros anteriores, donde River perdió fácilmente contra Racing y Boca, el dibujo táctico fue distinto: el técnico pasó del 3-4-2-1 a un 4-4-2 con más espacios cubiertos y un orden que sirvió para que Juan Sebastián Verón y companía no provocaran grandes preocupaciones.
¿Fue una medida para evitar que se repitiera una caída similar a la del 8 de diciembre pasado? ¿Se trató de una rueda de auxilio porque Ferrero no estuvo y, en consecuencia, no había alguien que pudiera reemplazarlo como líbero? ¿O JJ López pensó en un esquema más aguerrido para el Torneo Clausura?
Lo cierto es que River dio batalla en todos los sectores del campo, fue firme en defensa -más allá de algún sobresalto lógico- y, como si fuera poco, estuvo mucho más cerca de abrir el marcador que Estudiantes. Un empate sin goles no es para celebrar, pero hubo cosas para destacar y ahora habrá que ver si se repite el 4-4-2 en Mendoza.
Imagen: La Página Millonaria en Mar del Plata / Federico Peretti.



