El Tanque aseguró que tanto él como sus compañeros mantuvieron la tranquilidad necesaria para conseguir la victoria frente a Independiente. Además, destacó el trabajo grupal y apeló a la cautela para seguir con los pies sobre la tierra.
Hilario Navarro le había negado el festejo en tres oportunidades, mientras que las dos restantes terminaron con remates desviados. Sin embargo, Mariano Pavone fue perseverante y, a dos minutos de que se cumpliera el tiempo reglamentario, marcó el único tanto de la noche y el primero personal en el Torneo Clausura.
¿Cómo lo hizo? “Fue una jugada rara. Tuzzio peinó la pelota en un lateral y dejó un poco descolocado a Matheu. Le gané en velocidad, acomodé la pelota, Navarro salió rápido y ahí la pelota hizo una parábola. Me quedó de frente y la acomodé para el gol”, explicó el Tanque, tras la consulta de La Página Millonaria.
Convencido de sus cualidades, Pavone intentó permanentemente y le dio los tres puntos a River: “Como delantero, siempre me gusta convertir goles y, cuando pasan los partidos, uno siente que le falta algo. Había tenido oportunidades y traté de no desesperarme. Siempre que uno esté tranquilo y confiado va a tener su premio”.
River tiene siete unidades y comparte la cima con Olimpo, pero el atacante de 28 años va despacio: “Es lindo ser puntero, pero falta mucho, los equipos recién se están armando. No hay que olvidarse de que el torneo pasado también arrancamos bien, sumamos 10 puntos sobre 12 y luego no pudimos pelear arriba”.
“Tenemos que seguir con esta confianza, pero sin relajarnos, eso es fundamental. En la intimidad, nosotros confiamos en el plantel que hay y en el grupo que se armó. Sobre la mitad del campeonato, se verá qué equipos están para luchar arriba”, expresó Pavone.
Con respecto al partido, Pavone consideró merecido el triunfo: “El equipo funcionó bien en todas las líneas. Fue un partido difícil y duro, pero habíamos hecho un poco mejor las cosas. Nos faltó la puntada final, pero no nos desesperamos y, sobre la hora, apareció el gol”.
Imagen: La Página Millonaria / Federico Peretti.



