El paraguayo causa buena impresión en el cuerpo técnico y no estaría lejos de pasar el período de prueba al que lo sometió Gorosito. El jueves, ante Almirante Brown, el central jugó para los suplentes y se destacó en la dupla defensiva que conformó junto a Nico Sánchez.
Pese a que arribó a Núñez casi de imprevisto, Javier Cohene Mereles podría terminar por solucionarle un gran dolor de cabeza a Néstor Gorosito: las falencias defensivas del equipo. Es que en los cuatro días de prueba que lleva en River, el paraguayo generó muy buena impresión entre el cuerpo técnico y su soberbia actuación durante el amistoso del jueves frente a Almirante Brown podría resultar determinante en la aceptación final de Pipo para que el zaguero se convierta en el primer refuerzo del plantel millonario.
Mereles, que viene de jugar en el Olhanense de la Segunda División portuguesa, llegó al Monumental el lunes pasado de la mano de su representante Mario Chinea, el mismo empresario que organizó la gira de River por Canadá y que también podría acerca al delantero Pablo Velázquez. A partir de ahí, el jugador quedó sometido a pruebas físicas, en las cuales respondió con normalidad, y ayer Gorosito lo metió dentro del combinado suplente ante el equipo de Blas Giunta para probarlo en lo futbolístico.
Parado al lado de Nico Sánchez en la zaga central, Mereles se mostró firme en la marca y con mucha actitud a lo largo de los 50 minutos que duró el partido en el que River le ganó al conjunto de la Primera B por 2-0. Aspectos más que suficientes al menos como para tener una chance de meterse en el plantel y pelear por un lugar en una defensa en la que nadie tiene el puesto asegurado.
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