La AFA evalúa restringir al público visitante de los estadios por el resto del campeonato. Es como consecuencia de los hechos de violencia que se repiten fecha a fecha. Ridículo, ¿acaso la interna de las barras las dirimirán jugando todos los partidos a puertas cerradas?
No tiene fin. No tiene fin la estupidez de aquellos que creen que el amor por una camiseta implica matarse a trompadas con aquellos que visten una distinta. La estupidez, la ignorancia, de aquellos que entienden que la pasión por los colores se demuestra jugándose la vida. O lo que es peor, poniendo a prueba la de los demás.
Como tampoco tiene fin la incapacidad de políticos, dirigentes y fuerzas de seguridad para erradicar a esos estúpidos que fecha tras fecha hacen del fútbol argentino un verdadero suplicio. Intentaron los mil y un planes de seguridad pour la galerie, pero jamás implementaron las medidas que realmente debían (y deben) tomar.
Entonces, ahora que esos estúpidos hinchas están tan desbocados como las barras, no encuentran mejor alternativa que prohibir el público visitante. “Lo estamos analizando”, reconoció el presidente de Belgrano, Armando Pérez, sobre la decisión que podría tomar el Comité Ejecutivo de AFA en la sesión de mañana.
Mientras que algunas horas antes, su colega Rubén Moncagatta, el vicepresidente de Colón, declaraba en TyC Sports que lo preocupaba más la derrota con River que los incidentes que se produjeron entre simpatizantes de su club y el Millonario previo al duelo de ayer en el Monumental…
Cómo sorprenderse con la violencia o con medidas como estas con dirigentes de esa calaña. Al contrario, a esta altura, y con la creciente rivalidad que se forjan en las internas de todas las barras, deberíamos empezar a pensar en un fútbol exclusivamente a puertas cerradas.



