El delantero de River fue el único con chances concretas para marcar el empate y luego el descuento. Sin embargo, tardó demasiado en definir y fue uno de los jugadores más cuestionados.
Tenía todo servido en los papeles. Tanto Rogelio Gabriel Funes como Gustavo Canales eran candidatos a ser figuras excluyentes, teniendo en cuenta las debilidades de la defensa de Boca. Sin embargo, el atacante de 18 años no supo aprovechar las tres chances que se le presentaron, a pesar de que el asunto estuvo muy lejos de lo que se preveía a priori, debido a que River jamás manejó el partido y tampoco tuvo los espacios suficientes.
La primera oportunidad seria fue en el primer tiempo, cuando Gustavo Canales le puso una pelota espectacular para que escapara solo hacia el área. Funes Mori contó con tiempo y lugar para marcar el 1-1, pero su derechazo careció de potencia -la definición era correcta- y Javier García contuvo sin problemas. En el complemento, el Melli volvió a quedar cara a cara con el arquero de Boca y otra vez ganó este último, a escasos metros del arco. ¿La última? Un cabezazo que también se quedó el guardavalla local.
Evidentemente, no fue una tarde iluminada para Funes, quien casi siempre tuvo que recibir el balón de espaldas al arco y más allá de que esa función no la cumplió mal, falló en el principal objetivo suyo: el gol.
Imagen: FotoBaires.



