Ni Funes Mori ni Canales: Ferrari. El lateral -hoy devenido en carrilero- convirtió dos goles frente a Chacarita y fue clave en la primera victoria de River en el Clausura. La apuesta de Astrada salió redonda.
Suspendidos Alexis Ferrero y Juan Manuel Díaz, Leonardo Astrada decidió modificar el esquema táctico del equipo para visitar a Chacarita en La Paternal. Paró a tres hombres en el fondo, con Sánchez, Almeyda y Quiroga, y adelantó a Paulo Ferrari a la posición de carrilero por derecha, para que el Loncho se proyectara con mayor libertad sobre el área rival.
Y vaya si tuvo libertad, que en la dos primeras veces que pisó el área de Cristian Cejas concretó dos tantos fundamentales para la victoria ante el funebrero. A los 20 del primer tiempo, aprovechó un rebote para abrir el marcador y apalear a un equipo de Gamboa que se mostraba mejor parado en el terrno; y a los 27, le marcó la asistencia a Rojas y -luego de una impecable habilitación del paraguayo- puso el 2-0 inesperado.
“Veo que Rojas va para el medio y le vengo gritando. Pero su mérito fue enorme, porque me habilitó sin mirar, es un jugador muy inteligente, que juega muy bien. Se vio en esa jugada, me dejó solo con el arquero”, contó Paulo una vez finalizado el encuentro, por Fox Sports.
Aunque más allá de que es la primera vez que convierte dos goles en un mismo partido con la camiseta de River, lo más importante para Ferrari estuvo en la victoria del equipo: “Por suerte pude convertir y los goles ayudaron a que el equipo ganara. Conseguimos tres puntos que para nosotros eran fundamentales, porque no podíamos fallar otra vez”, manifestó.
Foto: Fotobaires.



