(Mendoza – Enviado especial) River y Boca utilizarán los mismos esquemas tácticos para el partido que se jugará en el estadio Mundialista. El 4-4-2 dominará la escena, ¿quién impondrá las condiciones en el campo de juego?
Esta vez Juan José López asumirá recaudos diferentes en relación al Superclásico jugado en Mar del Plata. Archivado quedó el 3-4-2-1 de aquella noche para dejarle lugar a dos líneas integradas por cuatro jugadores, con más estatura. Jonatan Maidana relegó a Paulo Ferrari y ocupará el costado derecho, mientras que Juan Manuel Díaz permanecerá sobre la banda izquierda, con Alexis Ferrero y Adalberto Román como marcadores centrales.
Los cuatro defensores tendrán que controlar atentamente a Martín Palermo, especialmente en el juego aéreo, tanto en la pelota parada como en los centros que puedan enviarle Pablo Mouche, Cristian Chávez y Nicolás Colazo. Todos ellos representan el principal peligro para River, que deberá impedir sociedades por afuera junto con los laterales José María Calvo y Clemente Rodríguez, por derecha e izquierda, respectivamente.
River tiene la esperanza de que el 4-4-2 funcione de una forma parecida que en el 0-0 contra Estudiantes de La Plata, pero con la contundencia necesaria para vulnerar el arco de enfrente. Roberto Pereyra y Erik Lamela tendrán que colaborar con el retroceso, aunque gozarán de mayores libertades para desnivelar por los costados, con la misión de abastecer a Diego Buonanotte -JJ López quiere que sea delantero- y Mariano Pavone.
¿El hecho de que ambos equipos presenten dibujos calcados traerá como consecuencia un trámite cerrado? Imposible saberlo, pero es muy posible que haya una distancia futbolística enorme, sobre todo porque los protagonistas serán prácticamente los mismos que estuvieron hace 11 días en La Feliz. Quizás las cartas fuertes aparezcan con una vuelta de timón o a través del banco de suplentes, donde River saca una ventaja en cuanto a piezas desequilibrantes.
Un factor que puede ser determinante
No se trata de hacer un culto de la pelota parada, pero ese recurso sirvió para que River ganara la vez pasada en el Monumental y siempre amerita un párrafo aparte en los trabajos previos. Maidana y Román serán una tentación cada vez que Lamela se encargue de apuntar, pero también hay que depositar unas fichas en Ferrero y el uruguayo Díaz. Palermo y Juan Manuel Insaurralde son los mejores cabeceadores de Boca, pero también otro que se robará la atención es Lucas Viatri si entra



