Jackson Martínez fue presentado en México, Farías es caro y Vélez no negociaría a Silva. Aún así, River hará un último intento por ambos. Además, preguntaron por Leandro Caruso, la última alternativa a las alternativas. ¿Y después?
Para este mercado de pases, la obsesión de todo River fue incorporar un delantero capaz de aportar todos los goles que el equipo no capitalizó desde la salida de Radamel Falcao, el último nueve que tuvo La Banda. Sin embargo, a dos semanas del inicio del Clausura, y pese a que participaron de un sinfín de negociaciones, por el Monumental aún no encontraron siquiera el nombre al cual apuntar.
Luego de las tratativas frustradas por Darío Cvitanich en diciembre, hubo un listado interminable de ofrecidos y buscados, pero ninguno con una posibilidad real de desembarcar en el club de Núñez. Tal fue el caso de Claudio Bieler, que tuvo intención de jugar en River, pero que terminó optando por Racing a la hora de escuchar las propuestas económicas. Con Jackson Martínez, el goleador de Independiente Medellín, ocurrió algo similar.
Fue el nueve por el que más gestiones se realizaron, pero el colombiano terminó por ser presentado ayer en Jaguares de México demostrando su malestar para con River: “Vine a Chiapas porque me hicieron una propuesta seria”, disparó, y al mismo tiempo reflejó que la realidad financiera de la institución millonaria es netamente endeble. Aún así, desde Núñez no se dan por vencidos.
Todavía sueñan en grande y esta semana harán nuevos contactos por Ernesto Farías y Santiago Silva. Pero como en todos los demás casos, la tarea no será sencilla: por un lado, el Tecla renovará su vínculo por cinco años con Porto y River pretende que al menos 12 meses los pase bajo las órdenes de Astrada, pero para eso deberá hacerse cargo del elevado sueldo del jugador, además del préstamo.
Mientras que por el otro, desde Vélez advirtieron que intentarán retener al goleador uruguayo campeón con Banfield, pero que en todo caso no lo negociarán en el país. Y como si fuera poco, por lo bajo, como alternativa de todas esas alternativas,preguntaronpor Leandro Caruso, que tiene un precio que dista de ser promocional. Entonces, bajo ese panorama de negociación prácticamente inaccesible, el mundo River se sumerge en una incógnita que por ahora no muestra indicios siquiera de poder encontrar una respuesta, pero que cuenta con una necesidad ineludible: un nueve.



