Marcelo Cuino Scornik es uno de los rockeros más talentosos del país. A lo largo de su carrera se destacó por componer verdaderos himnos del rock nacional como por ejemplo Mil Horas de Los Abuelos de la Nada o Estadio Azteca de Andrés Calamaro. Además con él formó parte del proceso creativo de uno de los discos más espectaculares de nuestro rock como es El Salmón.

Además en 2005 sacó su disco Basta Cuino, que tuvo la participación de verdaderas glorias de nuestra música como Charly García, Andrés Calamaro, Vicentico, Hilda Lizarazu o Adrián Dargelos por nombrar solamente a algunos de los tantos que participaron de ese gran trabajo.

Pero la pasión del Cuino no solamente pasa por la música sino también por el fútbol y su amor por River. En una entrevista exclusiva con La Página Millonaria contó qué siente por el Más Grande: Lo que más amo en mi vida es a River, cuando conocí a mi actual pareja hace varios años un día en esas charlas que se tienen en las que uno le dice al otro que lo amas y ese tipo de cosas yo le aclaré que lo primero que amo en mi vida es a River, por supuesto que pensó que son esas cosas que se decían y nada más, pero con el tiempo se fue dando cuenta que era verdad”.

¿Con qué jugador de la era Gallardo se queda el Cuino?

Es muy difícil nombrar a uno solo, creo que tengo que nombrar a Ponzio pero me muero por no haber nombrado al Pity, no se puede dejar de lado al autor del gol más importante de la historia que es Juanfer. Pero también tengo una enorme admiración por los jugadores que entienden el juego, hoy en día el prototipo de ese jugador es Enzo Pérez, pero yendo más atrás me quedo con el Rojas del 2015. No me puedo olvidar de Nacho Fernández”, afirmó el Cuino que no pudo quedarse solamente con uno.

El día que se emocionó en la despedida del Burrito

En julio de 2013 y en un Monumental colmado se realizó el partido despedida de uno de los máximos ídolos de la historia del club: Ariel Arnaldo Ortega. Aquella tarde todo fue emoción en Núñez y más todavía cuando el partido se interrumpió en el segundo tiempo con el ingreso de Andrés Calamaro al Monumental acompañado de los hijos del Burrito, de fondo sonaba bien fuerte “Tuyo Siempre”. El Cuino recuerda qué sintió cuando vio a su amigo entrando al Monumental: “Lo vi por la tele porque estaba con una bronquitis muy fuerte y al verlo lloraba a moco tendido. Es más Andrés me invitó a ir pero no pude ir.