Gorosito observará a un central uruguayo que llegará para competir con Mereles y Larrondo. Algo insólito, ya que además de contar con esos dos defensores en observación, Brasesco no tendrá el tiempo suficiente para demostrar sus condiciones. Con decisiones como estas, lo único que queda a prueba es el prestigio de River…
Rodrigo Brasesco se sumará a prueba a los entrenamientos del plantel millonario con el fin de convencer a Néstor Gorosito de que es capaz de solucionar las falencias defensivas del conjunto millonario. Aunque el uruguayo de 23 años correrá en desventaja, ya que –a diferencia del paraguayo Javier Cohene Mereles y el chileno Nicolás Larrondo, que están practicando en River desde hace varios días- no contará con demasiado tiempo para demostrar sus virtudes.
Es que el club de Núñez arrancará la competencia en apenas 48 horas, mientras que el domingo 21 deberá afrontar su debut en el Torneo Clausura. Por eso, el central de Racing de Montevideo sólo contará con algunas prácticas junto a La Banda, y difícilmente pueda lograr mayor consideración de la que ya ha logrado Mereles, por ejemplo.
El paraguayo se destacó durante los últimos diez días por su capacidad de juego áreo y además ha dejado una muy buena impresión durante el amistoso que River disputó el jueves pasado contra Almirante Brown. Y es sabido que de los tres jugadores que estarán a prueba, sólo uno podría integrarse al plantel.
Ahora, lo que resulta más que inquietante, es si realmente vale la pena probar a Brasesco a sabiendas de que no contará con el tiempo suficiente como para demostrar sus cualidades y que sus pergaminos están lejos de generar grandes expectativas. Porque una cosa es realizarle una prueba seria a un jugador de potencial considerable, y otra es hacerlo de esta manera, en la que -se quiera o no- lo único que queda a prueba es el prestigio de River.



