El volante volvió a hacer fútbol después de varios meses de recuperación y, alejado de los rumores sobre una posible -y eterna- venta, se mete en el equipo de cara al 2010. “Para adaptarse, están los chicos de las inferiores”, señaló, en referencia a los jugadores que llegarán a River.
Oscar Ahumada volvió a entrenar con normalidad esta mañana en el predio de Ezeiza luego de casi cinco meses alejado de las canchas y ya se metió de lleno en lo que será el River modelo 2010. En ese sentido, el volante central indicó que el plantel tiene la necesidad imperiosa de incorporar cuatro refuerzos a la altura del club, que lleguen directamente para ponerse la camiseta y salir a la cancha.
“Necesitamos cuatro refuerzos que lleguen y estén para jugar, no que vengan y necesiten un período de adaptación al club. Porque para eso tenemos a los chicos de las inferiores que están ahora, y que son en definitiva los que van a terminar jugando en un futuro”, apuntó Ahumada, el mismo día que resurgió el interés de River en jugadores de la talla de Darío Cvitanich y consciente de que este tipo de intereses mucha veces resultaron una posibilidad finalmente utópica.
Además, el volante se refirió a la abrupta -aunque previsible- salida de Cristian Fabbiani, quien hoy fue a Ezeiza para despedirse del plantel. “Nos duele su salida porque Cristian es un buen muchacho, que siempre intentó aportarle alegría al grupo. Pero creo que el equipo nunca se pudo adaptar a su juego. Técnicamente es un gran jugador. Su mayor virtud es la técnica, lo ha demostrado cada vez que hemos entrenado en espacios reducidos. Pero llegó para reemplazar a Falcao y él no es un delantero de área, entonces no nos pudimos adaptar a su juego. En realidad, no llegó en un buen momento del equipo como para que nos fuera más fácil adaptarnos a su juego”, explicó, en TyC Sports.
Y para que no queden dudas de que Ahumada está metido a pleno en el próximo año, más que en otra posible transferencia, contó: “Mi intención es poder empezar la pretemporada de la mejor manera. Estuve un mes y medio sin siquiera poder apoyar el pie y otro mes trabajando, por eso necesito seguir trabajando y aprovechar la pretemporada para ponerme bien para el semestre que viene”.



