La tristeza por la muerte del Indio Solari se nos clavó en el pecho y acá estamos, encontrándonos vivos, sin saber bien qué hacer, ni qué decir, ni dónde poner todo esto que sentimos. Le dijiste a Figueras que por vanidad te gustaría ser recordado, pero que había mucha más dignidad en el olvido. Muchos de los tuyos también estamos acá, en La Página Millonaria, donde ruge el alma de los hinchas de River. Imposible será olvidarte.
“Las bandas de River te van a llorar siempre, Indio”, rezaba en Plaza de Mayo una cartulina llevada por una maestra jardinera con jogging riverplatense y remerón del Indio. A su alrededor, lágrimas incontenibles de todos los colores, edades e ideologías, los de arriba y los de abajo, llegando desde todos lados, como cuando vamos a la cancha. Todos abrazados en una rara simbiosis de angustia y celebración. Angustia por la partida del mito, celebración por la reunión de todos, como una buena misa ricotera manda. Y seguramente, también, porque las despedidas son esos dolores dulces.

Carlos Alberto “Indio” Solari murió el viernes 5 de junio de 2026, a sus 77 años. Sus fieles comenzaron a reunirse de manera espontánea para despedirlo en una reunión multitudinaria en Plaza de Mayo (Foto de Marcelo Pagliettini).
A nadie le pasa inadvertido. Es que quienes respiramos fútbol, quienes entendemos de fenómenos populares, conocemos de memoria esa sintonía fina, esa vibración que une la liturgia redonda con el sentimiento profundo del hincha Millonario. Hoy, la poesía del indio Solari se vuelve el espejo donde se mira este gigante popular que es River, demostrando que ambos fenómenos se alimentan del mismo misterio: la fe inquebrantable de la multitud.
Porque, a fin de cuentas, ¿qué es ir a la cancha sino asistir a una misa? El viaje, ese éxodo sagrado hacia el Monumental o hacia cualquier otro punto, por más extremo que sea en el interior o en el exterior, comparte el mismo ADN que los míticos viajes ricoteros. Las caravanas en la ruta, el humo de los asados compartidos a la vera del camino, el abrazo fraterno con un desconocido que lleva tus mismos colores o tu misma remera, también gastada. Decías que ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos, y tenías razón. El fuego del movimiento popular más grande del mundo se enciende con el ritual de los amigos de siempre, esos que se buscan con la mirada antes de cruzar los molinetes, sabiendo que la vida es eso que pasa entre domingo y domingo, entre acorde y acorde.
Las banderas, los trapos que son la piel de las tribunas, guardan en sí tu poesía junto a la épica riverplatense. Núñez se puebla con telones y graffitis con tus frases, manifiestos ricoteros que hicimos propios. Que Vivir solo cuesta vida en la Sívori; que Si no hay amor que no haya nada, en la Centenario Baja, y así. El Indio le dio letra a nuestra pasión, decoró nuestras tribunas con sus verdades de asfalto y amor. Esas banderas son el testimonio de que el pogo más grande del mundo, como vos mismo lo dijiste allá por abril del 2000 cuando tocaste en el Monumental ante 150 mil personas en esos dos días inolvidables de hora y cuarentipico de shows en casa.
Eso que nos hiciste ser y eso que somos hasta hoy, cruzados en un mismo grito de pertenencia ensordecedor son prueba de que para nosotros, los hinchas de River, el fútbol y el rock son la misma religión.
Aquellos recitales no fueron eventos, sino la consagración. Vos en casa y ante todos, bajo un cielo alumbrado por bengalas, dominando a la bestia de ciento cincuenta mil cabezas lindas e infinitas, gritando que no lo soné. Esos días, 15 y 16 de abril de 2000, el Monumental no fue solo la casa de River, sino el epicentro del universo. Sabías de la inmensidad de ese escenario, de la mística de la gente saltando allí al unísono.
Ayer, algunos pocos ingratos amagaron con esquivar la mirada para no reconocer lo evidente: la desolación de tu partida física. Pero el mito se impone solo porque nadie nunca será capaz de matarte en nuestras almas.
Tu obra para el pueblo. El legado más preciado nos quedará para siempre. Los hinchas de River sabemos de ausencias y de resurrecciones, y sabemos cómo mantener vivo un mito a fuerza de garganta y corazón.
Te fuiste, Indio, pero tu estrella brilla en este infierno, en cada tribuna, en cada bombo, en cada trapo, en cada viaje. El movimiento popular más grande del mundo le rinde honores al poeta que mejor supo retratar nuestra locura. Seremos graciosos y valientes. Tu legado quedará para siempre en eso que somos.
Lista de temas de los Redondos en River, el 16 de abril de 2000

Lista de temas que hicieron los Redondos en River, en abril de 2000 (FOTO: @losredondos.enfotos)
Audio completo del primero de los dos shows de los Redonditos de Ricota en River
El sábado 15 de abril de 2000, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se presentaron por primera vez en el estadio Monumental del Club Atlético River Plate.
Cuándo y dónde será el velatorio del Indio Solari
- El artista será velado mañana, domingo 7 de junio, desde las 11, en el microestadio José María Gatica del Parque Domínico, en Avellaneda.





