El mundo de la música y la cultura argentina transitó este viernes 5 de junio con una gran tristeza y conmoción por la muerte del Indio Solari. El reconocido músico, que se destacó como líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció en su casa de Parque Leloir a los 77 años tras sufrir durante varios años la enfermedad de Parkinson. Dejó tras de sí un enorme recuerdo que trascendió el ámbito en el que se desenvolvió y llegó hasta otras áreas, entre ellas el fútbol.
Las letras y temas del Indio calaron hondo en las tribunas, que, indistintamente del equipo que se tratase, adaptaron sus canciones en distintas versiones hasta la actualidad. Incluso, algunas de sus estrofas se pueden ver en las banderas que fin de semana tras fin de semana adornan las canchas a lo largo y ancho del país.

Las letras y canciones del Indio Solari se reversionaron en las tribunas y aparecieron en banderas de distintos equipos del fútbol argentino.
La ligazón del también integrante de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado con el fútbol estuvo presente en los recitales que brindó a lo largo de su carrera. Dos de ellos tuvieron como escenario el Monumental, donde tocó el 15 y 16 de abril del 2000.
El recuerdo de los recitales del Indio Solari en el Monumental
Un año antes de la disolución de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, la banda acudió a la casa del Más Grande para brindar dos shows que quedaron en la historia por la masividad de público que convocó. Fueron 140.000 personas las que concurrieron entre ambas jornadas, en las que quedó una frase para la historia.
“Vamos a hacer el pogo más grande del mundo”, dijo el Indio Solari antes de cantar “Ji Ji Ji”. Tal como mencionó la revista Rolling Stones en el aniversario N° 20 de los recitales, la lista de temas también incluyó varias obras del álbum Último bondi a Finisterre y otras como “Caña seca y un membrillo”, “La hija del fletero” o “Shopping Disco Zen”.
En el primero de los conciertos hubo incidentes y corridas dentro del estadio, a tal punto que el cantante interrumpió el show y se dirigió furioso a la multitud. “Bueno, pareciera ser que todo el esfuerzo… ¡Escuchenmé un poquito, por favor! ¡Han pasado cosas muy serias esta noche! ¡Escuchenmé, carajo! ¡Han pasado cosas muy serias esta noche acá! Han entrado dos hijos de puta, han lastimado gente. No sabemos si enviados por alguien, no sabemos por qué motivo. Se han cagado en el esfuerzo que ha hecho la banda, se han cagado en 70, 80 mil personas que hay esta noche acá…”, vociferó.
El jugador de River que se hizo amonestar para ver al Indio Solari
En ese entonces, Diego Placente era jugador del Más Grande. De adolescente se había fascinado con la banda escuchándolos en cassette. Y al enterarse que iban a tocar, el ex lateral tenía que estar sí o sí.
“A los 15 fui a verlos en el Centro Municipal de Exposiciones, ahí maravillé con la banda e iba a todos lados“, comenzó recordando en una entrevista con TyC Sports. Resulta que en el 2000, Los Redondos volvían a tocar en Capital Federal tras seis años, ni más ni menos que en Núñez.
Una semana antes de los recitales, el Millonario enfrentaba a Vélez en el Amalfitani. Una semana después de los shows, era el Superclásico en La Bombonera. Resulta que en el duelo con el Fortín, Placente acumulaba cuatro amarillas, por lo que fue decidido a hacerse amonestar.

Placente se hizo amonestar para ver a Los Redondos en River.
“Se venía el Boca-River, yo tenía algunas amarillas y justo estaban por tocar los Redondos también en River. Yo había pegado una patada y no me sacaban amarilla, así que hice la típica del lateral, no lo sacaba hasta que me amonestaron“, contó Placente, quien en ese momento tenía 23 años. “Hice las dos cosas: pude ir a ver a los Redondos y me limpié para el Boca-River que faltaban dos fechas”, agregó.
Salió todo Redondo: River le ganó a Vélez, Placente consiguió su amarilla y el fin de semana siguiente fue a ver a Patricio Rey. Se limpió y pudo jugar sin problemas el Superclásico: fue empate 1-1 en cancha de ellos. El Millonario terminó saliendo campeón del Torneo Clausura 2000.





