Llamaba un poco la atención para muchos la decisión de Marcelo Gallardo de llevar cinco arqueros a la pretemporada como nunca antes, pero había muchos matices para tener en cuenta que de la noche a la mañana se destaparon por completo. El más importante de ellos era la probable salida de un Jeremías Ledesma que después de un año y medio de suplencias iba a exigir tener la chance de empezar a jugar, y por eso no sorprendió para nada la confirmación de su regreso a Rosario Central que se dio en estas horas.

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Su llegada a mediados del 2024 estaba pensada como la gran apuesta a futuro pensando en ser el sucesor directo de Franco Armani, y donde entiendo que todas las partes exceptuando al Pulpo creían que a esta altura había muchas posibilidades que el ídolo no continuara en River porque se retiraría en Colombia o porque quizás le daría punto final a su carrera. Finalmente nada de eso sucedió, y sabiendo que para Marcelo Gallardo no hay discusión respecto a quien debe ser titular, es más que lógica la decisión de Conan de emigrar para buscar minutos de calidad.
Personalmente tenía muchas expectativas en Ledesma y creo que por la inversión que se hizo y por sus condiciones de mínima mereció la posibilidad de atajar varios partidos seguidos para entender un poco más de qué se trataba su nivel en un arco como el de River. Es cierto que en las pocas chances que tuvo no se destacó en demasía más allá que tampoco fue un desastre ni mucho menos, pero es muy difçil hacer una evaluación concreta en un puesto donde obligatoriamente se necesita continuidad para agarrar buena confianza.

Evidentemente sintió que ya no tenía razones para seguir peleando por un lugar más allá de esta lesión de Armani que le iba a dar posibilidades en la pretemporada, y creyó con justa razón que acumular dos años y medio sentado en el banco en la carrera de un arquero puede perjudicarlo demasiado de cara a su futuro profesional.
Y en este sentido River puede comprarse un problema de cara al futuro porque tarde o temprano deberá contemplar nuevamente reforzar el puesto, más allá que creo que es una historia que puede comenzar a evaluarse de junio en adelante sabiendo que el primer semestre del 2026 no define lo importante y se están priorizando otros puestos con un presupuesto tope, sumado a que Ezequiel Centurión pese a su lesión actual y Santiago Beltrán pueden estar en condiciones de acompañar al Pulpo desde atrás.
¿Qué expectativas hay en los arqueros que a partir de ahora acompañarán a Franco Armani?
Beltrán fue de las grandes figuras de la Reserva en el último año y puertas para adentro tiene las mejores referencias de todos los entendidos en el puesto que tiene el club, y también del Muñeco y su cuerpo técnico. Es una de las grandes promesas del club a futuro, y quizás estos primeros amistosos del año donde sea titular serán su gran carta de presentación para conocerlo un poco más en sociedad y evaluar si en lo inmediato puede estar a la altura.

Por otra parte Centurión adquirió buena experiencia en Mendoza donde fue muy valorado, y conoce a la perfección de qué se trata el mundo River. Más allá de eso tranquilamente puede terminar siendo el tercer arquero si es que el pibe arranca con el pie derecho y muestra en el día a día de la pretemporada y de los entrenamientos que está para dar el gran salto. Creo que esa lucha va a ser muy pareja como primer suplente.
En definitiva, el riesgo de soltar a Ledesma hoy por hoy es muy alto y River caerá en una incógnita cuando Armani se resfríe o esté ausente como va a pasar en estas primeras semanas del año. Conan nunca tuvo desde dónde agarrarse desde la confianza para creer que en algún momento podía ganarse el puesto porque la cantidad concreta de chances no las tuvo, y ahora queda todo en manos de Beltrán para mostrar un gran grado de madurez para que no haya que salir desesperados a buscar un refuerzo en un lugar donde no estaba contemplado con el diario del viernes.





