El Superclásico en el Monumental terminó con polémica por el claro penal que no le dieron a River sobre el final del partido. Lautaro Blanco empujó de forma artera a Lucas Martínez Quarta dentro del área y ni Darío Herrera ni el VAR consideraron que fue falta. Quien salió con los tapones de punta contra el arbitraje fue Rodolfo D’Onofrio.
Las reacciones y opiniones cruzadas al respecto de esa jugada no tardaron en aparecer. Por ejemplo, del reconocido ex árbitro Javier Castrilli, quien opinó que fue penal. En Núñez quedó bronca porque luego de que los jugadores de Boca lloren de antemano con el arbitraje en la previa del duelo, el perjudicado terminó siendo el Más Grande.
“El VAR en el partido de River y Boca no llamó para observar el penal a favor de River, fue clarísimo penal. ¿Habrá justicia? Todo está en duda”, publicó Rodolfo D’Onofrio en su cuenta oficial y personal de X. El ex presidente de River disparó con todo contra Darío Herrera y los responsables del VAR, Héctor Paletta y Sebastián Habib.
El penal no cobrado a River y la explicación de Herrera
Según especificó el periodista Germán García Grova, la explicación que Herrera le dio a sus colegas durante el Superclásico fue: ”Evalué que el contacto de Blanco es sin fuerza para derribar a Martínez Quarta que siente el contacto y se deja caer”. Por lo tanto, consideró que la infracción no fue suficiente para otorgar un penal que en cada repetición es más claro.
Más allá de la visión del réferi, podría haber sido llamado por el VAR para revisar la acción. El reglamento marca que desde la cabina pueden llamar al árbitro a revisar una acción, siempre que se trate de un “error claro, obvio y manifiesto), en casos de goles, penales y expulsiones.
“Si el chequeo no indica un «error claro, obvio y manifiesto» ni un «incidente grave inadvertido», no suele ser necesario que el VAR se comunique con el árbitro, lo cual se denomina «chequeo silencioso»; no obstante, la confirmación por parte del VAR de que no se ha producido un «error claro, obvio y manifiesto» ni un «incidente grave inadvertido» puede ayudar al árbitro o al árbitro asistente a controlar a los jugadores o el partido”, reza el protocolo.
Es decir que desde el VAR no llamaron a Darío Herrera para que revise la acción (y luego decida él si era penal o no) porque no vieron un error manifiesto del árbitro. Esto hace crecer aún más la polémica: ¿ni el árbitro, ni el juez de línea ni los dos encargados de la tecnología consideraron foul un empujón artero que no busca disputar la pelota?
Como agravante, la misma acción de Blanco sobre Martínez Quarta que Herrera vio pero desestimó, y que en el VAR consideraron como correcta la decisión del réferi, se produjo antes en el partido. Maxi Salas tuvo una jugada igual con Ayrton Costa en el área de Boca, cuando ante un centro cargó contra el defensor y cabeceó. Pero en ese caso el árbitro sí cobró falta.
