Mientras la AFA, TyC y el Estado se pelean por la plata, los dirigentes de los clubes decidieron postergarle el inicio del torneo a la gente. Grondona, el dueño de la pelota, ahora les exige 700 millones de pesos a la televisión y el Gobierno para reanudar el juego. ¿Y de dónde puede salir esa suma? ¡Claro, del aumento a los codificados…!

Tomala vos, dámela a mí… en el fútbol argentino cada uno hace lo que quiere. Pero para intentar entender este juego oscuro de ambiciosos y ladrones, mejor empezar por el principio. Todo surgió cuando Futbolistas Agremiados, a través de su secretario general,Sergio Marchi, reclamó en AFA la inhibición de 21 clubes que acumulaban una deuda total de 40 millones de pesos para con sus jugadores.

Se trataba de siete equipos de la A, de la B Nacional y otros siete de la Primera B, entre los que destacaban River, Independiente, San Lorenzo, Unión, Quilmes, Olimpo, Chicago y Morón. Entonces, Julio Grondona se hartó del típico reclamo de pretemporada y, en una reunión con todos los clubes, les hizo saber a sus dirigentes que se había acabado la joda. Una joda de la cualfueron meramente culpables y que estuvo basada en la mala administración de las instituciones.

Pero cuando Don Julio vio que no eran sólo 21 los clubes con graves problemas financieros, si no que todos tenían baches que no iban a poder cubrir, el dueño de la pelota volvió a hacer las paces con los dirigentes para aunarse en un reclamo en común: sacar más rédito de “su” negocio. En ese sentido, los enemigos inevitables resultaron TyC y el Estado. Uno por poseer los derechos de televisión y -según AFA- pagar una miseria, y el otro, por no querer otorgarle a la AFA la potestad de manejar el Prode online, un negociado que se traduce en millones y millones.

Por eso, Grondona se reunió ayer con los representantes de TyC y les propuso un aumento de 12 pesos sobre el codificado para que entre los 5 millones de subscriptos generen 60 millones de pesos extras y mensuales para los clubes. Así, al año, la AFA se terminaría llevando 720 millones contra los 268 que tenía previsto por contrato. Pero como Torneos en una primera instancia rechazó la propuesta y el Gobierno no se va a desligar tan fácilmente del negocio de las apuestas, el Comité Ejecutivo de AFA (conformado por los directivos de las instituciones) resolvió suspender el Apertura. Así de fácil, así de atorrantes…