El prometedor juvenil que pasó sin pena ni gloria por Núñez dejó el ostracismo del fútbol israelí para regresar a su provincia natal, aunque en esta oportunidad no jugará en Talleres, sino en Instituto. Eial había dejado River seis meses atrás, luego de que Gorosito no lo llevara de pretemporada a Canadá, y todavía hoy el equipo busca contratar a un nueve.

Para sus escasos 20 años, Eial Strahman ya cuenta con una trayectoria típica de algunos trotamundos del estilo de Sebastián Abreu: el juvenil delantero que surgió de Talleres de Córdoba pasó a fuerza de goles por las inferiores de Vélez, la Reserva de River, el exilio que le significó el Maccabi Haifa de Israel y ahora recaló en Instituto de Córdoba, para jugar en la B Nacional y demostrar que aún no encuentra su lugar en el mundo.

La historia de Strahman es cuanto menos llamativa, porque se trata de un pibe que ha hecho goles hasta el hartazgo con cada camiseta que le tocó vestir, pero así y todo jamás pudo asentarse en ninguno de los clubes en los que jugó. Luego de tres años en las canteras cordobesas de Talleres, su padre y representante arregló su traspaso a Vélez, donde convirtió 48 goles en 50 partidos. A través de esa increíble eficacia goleadora fue que River puso los ojos en este delantero de 1,86 metros y, después de una pelea-escándalo con el club de Liniers y amenaza de patria potestad mediante a la que recurrió el entorno del jugador, el club de Núñez terminó comprando su pase en marzo de 2009.

Sin dudas, se trató de una incorporación más que prometedora, más aún con los 10 goles en 12 partidos que llegó a capitalizar Eial en la Reserva millonaria, pero que finalmente no llegó a generar los frutos esperados. Por un lado, porque los Strahman pretendían la participación inmediata del juvenil en Primera, y por el otro, porque Gorosito decidió no tenerlo en cuenta para el segundo semestre del año. De hecho, ni siquiera lo llevó a la pretemporada en Canadá, pese a que en abril -sin siquiera un entrenamiento previo- lo había convocado al banco de suplentes para el Superclásico que se jugó en La Bombonera.

Entonces, ante una nueva y repetitiva oferta del fútbol israelí, el juvenil migró al Maccabi Haifa, que compró el 60 por ciento de su pase en apenas 500 mil dólares. Allí tuvo la oportunidad de integrar un plantel que jugó la Champions League ante equipos como el Bayern Munich o el Bordeaux de Cavenaghi, pero no consiguió la continuidad que esperada. Por eso, ahora, apenas seis meses después de su partida de River, Strahman regresa al país para jugar en Instituto de Córdoba, en la B Nacional. Mientras tanto, River sigue en la eterna e interminable búsqueda de ese 9 que no pudo suplir tras la venta de Falcao.