Con Villagra suspendido y el ex Lanús en una posición inusual, el técnico de La Academia planea explotar el sector izquierdo de la defensa millonaria en el clásico de mañana. Para eso, Caruso Lombardi dispondrá de dos jugadores en ese sector que tendrán la misión de ganar las espaldas del defensor improvisado. Bajo ese contexto, Archubi además intentará aprovechar esta nueva posibilidad de reivindicar su juego.
Es cierto que en River hay que aprovechar cuanta posibilidad se presenta de jugar, pero también es cierto que a veces esas posibilidades no suelen ser las más apropiadas. Prueba de ello dará mañana Rodrigo Archubi, cuando en la cancha de Racing le toque volver a ocupar el lateral izquierdo de la defensa millonaria. Es que además de tener la obligación de reemplazar nuevamente al suspendido Cristian Villagra, el ex Lanús deberá lidiar con las intenciones del conjunto dirigido por Caruso Lombardi, que a sabiendas de su inexperiencia en la posición irá decidido a atacar por su flanco.
En condiciones normales, la situación no sería rara ni preocupante. Después de todo, es una decisión táctica típica en cada técnico. Pero en el caso particular del Racing-River de este sábado, el presente futbolístico de Archubi de por sí invita a inquietarse, y más aún porque el volante estará ubicado en una posición que le es tan ajena como complicada. Así lo demostró en partidos anteriores, de hecho, la última vez que debió auspiciar de lateral, contra Arsenal, ingresó promediando el segundo tiempo y a los pocos minutos se fue expulsado por pelearse con Facundo Sava.
Es por eso que el técnico de La Academia designó a dos jugadores para tratar de sacar rédito del improvisado marcador lateral de La Banda. Leandro González y Franco Zuculini serán los encargados de explotar el ataque de Racing por ese sector, y ambos tienen la directiva de apretar al máximo a la defensa de Gorosito. “Este partido se gana presionando, vamos a meter a full”, advirtió Caruso, que para que no queden dudas también designará al volante de contención Martín Wagner para controlar la subida de Augusto Fernández.
Entonces, bajo ese contexto de presión y posibilidad para el error nula, Archubi deberá ingeniárselas para cumplir y empezar a recuperar al menos una parte de la confianza que malgastó entre los hinchas. No le será nada fácil, no hay dudas, pero al menos en Lanús se demostró capaz y con condiciones. Ojalá recupere la memoria.
Foto: La Página Millonaria.