El volante, que acaba de firmar contrato con el Murcia español, le pegó a los directivos de River por el manoseo al que lo sometieron durante el último mercado de pases. “Me ilusionaron, pero nunca me abrieron las puertas. Está claro que no le hacen caso al técnico”, disparó Guille.
Un nuevo ex River demostró a viva voz todo su descontento con las formas y destratos de la dirigencia actual para con los jugadores surgidos de las inferiores del club. Luego de un sinfín de idas y vueltas, Guillermo Pereyra finalmente se convirtió en jugador del Real Murcia de la segunda división española y no ocultó su malestar con los dirigentes de la institución millonaria, que lo tuvieron durante casi dos meses a la espera de su posible regreso a Núñez.
“Los dirigentes de River se portaron muy mal conmigo. Me ilusionaron, pero después ante la falta de respuestas me di cuenta que no querían abrirme las puertas. Nunca hubo una oferta formal, y con esto está claro que no le hacen caso al entrenador”, declaró el volante central, tras firmar un contrato por dos años con el conjunto español.
Pereyra surgió como posible incorporación para el equipo de Néstor Gorosito a raíz de un pedido expreso por parte del técnico, que se entusiasmó con el arribo del volante luego que los dirigentes de River le confirmaran que era factible repatriarlo. Es que el cordobés de 29 años venía con el pase en su poder y además había demostrado un gran interés en regresar al club de Núñez, en donde realizó las inferiores.
Sin embargo, los directivos de la institución riverplatense patearon las negociaciones durante casi dos meses hasta colmar la paciencia de Pereyra, quien en ese período tuvo que postergardiferentes ofertas para continuar su carrera en el fútbol europeo.