El delantero sufrió un nuevo desgarro y tendría 20 días de recuperación, por lo que se perdería el resto de la pretemporada. Es el tercer desgarro que sufre desde que llegó a River, justo cuando Astrada necesita jugadores para reforzar la delantera.

Las lesiones de Mauro Rosales son de nunca acabar, ahora -apenas en el cuarto día de pretemporada- el delantero sufrió un desgarro en el bíceps de su pierna izquierda y la lesión le demandaría al menos 20 días de recuperación. De confirmarse ese periodo de rehabilitación, el ex Ajax se perdería el resto de la pretemporada y, como si fuera poco, una vez recuperado debería realizar una pretemporada personal para ponerse a la par del equipo. Por lo que quedaría descartado para el inicio de un torneo para el que River todavía no confirmó ningún refuerzo.

Este es el tercer desgarro de Rosales desde que llegó al club, sin contar la innumerable cantidad de veces que debió abandonar el campo de juego por molestias o lesiones. Sin ir más lejos, luego de estar alejado de las canchas durante varios meses y disfrutar de un regreso auspicioso frente a Argentinos en La Paternal, donde convirtió un gol en los veinte minutos que jugó, el delantero no pudo terminar el Apertura con actividad. Es que cinco partidos después, ante Estudiantes y un Astrada que ya le había devuelto la titularidad, debió ser reemplazado a los 13 del primer tiempo por una lesión que le marcó el fin del 2009 antes de tiempo.

Poco y nada duró el entusiasmo por su reaparición y mucho menos ahora, en este 2010 en el que el técnico necesitaba contar con todos los delanteros del plantel para evitar diezmar aún más a un ataque que carece de un goleador y que tampoco no contará con el aporte ofensivo de Buonanotte. Entonces, así Rosales reabre la incógnita sobre el costo-beneficio de seguir manteniéndolo en el plantel, no sólo por lo económico, sino principalmente porque cuando le tocó jugar no rindió y cuando se lo necesitó, las eternas lesiones lo marginaron hasta el hartazgo.