El Burrito apuntó contra quienes “opinan sin saber” de sus problemas personales. “Hay gente que está a mí lado, no es que estoy solo, pero hay otros que no se tienen que meter”, declaró. Además, el ídolo confesó: “Me descargo hablando con mi entorno, me aferro a mi familia. Y también cuando estoy solo, lloro”.
Antes de regresar de Mendoza, Ariel Ortega se sometió a una entrevista con Olé en la que se abrió a pleno para echar por tierra cualquier tipo de rumor y prejuicio sobre su intimidad. Esa que no le molesta dejar al descubierto siempre y cuando se lo respete: “Cuando no hay mala leche, no me molesta que mi tema se refleje en los medios. Soy una persona pública, uno de los jugadores más representativos de River y es normal que se hable de mí. Pero cuando se ensañan con buscarle la vuelta…”, contó el último ídolo riverplatense.
Es que si bien entiende que su nivel de exposición es lógico, le molestan aquellos que hablan sin siquiera conocerlo. “Opina gente que no tiene idea de lo que me pasa. Yo no le puedo decir a otro lo que pasa en su casa. Todo el mundo dice que hay que ayudarme, pero hay gente que no se tiene que meter. Ayudarme es no meterse. ¿O vos le vas a pedir ayuda a alguien que no conocés?”, manifestó Ortega.
En cambio, reconoció que para sobrepasar sus problemas personales le es fundamental el apoyo de su entorno. “Cuando estoy mal, me aferro a mis hijos, a mi señora, llamo a algún amigo de mi pueblo… Con el Pelado Almeyda también hablamos mucho. Al que le tengo confianza, le cuento cosas, me descargo así. Y también llorando. Cuando estoy solo, lloro”, confesó el Burrito, que además se refirió a aquella noche en la que abandonó la concentración de River.
“Fueron cosas que me pasaron. Por suerte, quedaron atrás. Ahora estoy mejor, contento, soy el de siempre. No es que convivo todo el tiempo con ese tema. Me conocen, saben que soy una persona tranquila, con mis temas y nada más”, explicó, aunque al mismo tiempo reconoció: “Después que pasan las cosas, me siento mal. Me duele. Me da vergüenza. Cometer esos errores cuando hay un grupo alrededor… No soy un tenista o boxeador: acá hay 30 jugadores y una institución que se merece respeto. Pero soy un ser humano que se equivoca”.
Mirá el homenaje de los hinchas a Ariel: