Córdoba confirmó la incorporación del juvenil millonario a través de su sitio web. Pero el acuerdo, que consta de la cesión por un año con opción de compra, sería sin cargo. Sí, justo cuando River necesita ingresos para reforzarse, los dirigentes aceptaron un acuerdo llamativo. Foguearlo gratis o venderlo caro, sería la intención en Núñez.
Por estos días, las cesiones al por mayor de los juveniles millonarios resulta moneda corriente, porque el club necesita dinero imperiosamente. Pero lo que sí llama la atención es que justo cuando los dirigentes se excusan en que no habrá refuerzos si no entra dinero, River presta sin siquiera cobrar un peso a un jugador que ya debutó en Primera.
Se trata de Damián Lizio, el volante ofensivo que jugará la próxima temporada en el modestísimo Córdoba Club de Fútbol, de la Segunda División española, gracias a que la Comisión Directiva riverplatense aceptó cederlo sin cargo por un año. Una decisión extraña, si se tiene en cuenta que Néstor Gorosito aguarda el tan ansiado ingreso de dinero para poder contar al menos con algún refuerzo.
Sin embargo, los dirigentes se amparan en que la opción de compra que incluye la cesión de Lizio fue fijada en 2 millones de euros. Mientras que si el conjunto español llega a ascender a la máxima categoría, la opción se multiplicará automáticamente a 4 millones. Entonces, de esa manera, y por más que ahora se resigne dinero, desde Núñez apuntarían a foguear al juvenil o a vender en no menos de 10 millones de pesos a un jugador que acumuló pocos minutos con la camiseta de River.
Una inversión ambiciosa, que dependerá de que Lizio regrese con la experiencia que pretenden los dirigentes millonarios o de que sus actuaciones motiven al Córdoba a que invierta tanto dinero en su compra. Aunque lo ideal hubiera sido cederlo con cargo y con una opción aceptable, más que nada porque el equipo español contrató diez jugadores durante este receso y Damián no la tendrá nada fácil. Además, para ver si la apuesta rinde sus frutos habrá que esperar un año entero, y lo cierto es que las arcas del Monumental ya casi no resisten la sequía.
Foto: La Página Millonaria.