El dirigente millonario respondió con dureza la crítica del jujeño por las pruebas de jugadores profesionales. “Si no le gusta, es un tema de él… yo también puedo decir que de Ortega no me gustan ciertas cosas”, disparó el directivo, quien además destacó que “no es real que River prueba jugadores”.
Como si no tuvieran la posibilidad de juntarse a hablar en la intimidad del club, Ariel Ortega y Mario Israel volvieron a apelar a los medios para darle rienda suelta a una nueva -aunque mini- disputa entre el último gran ídolo y la dirigencia. El lunes, el Burrito aprovechó los micrófonos apostados en el predio de Ezeiza para encender la llama: “Es chocante y queda mal que se prueben jugadores. No me parece correcto en un club del nivel mundial de River, y menos con pibes grandes”, declaró el jujeño, en medio de las llegadas a prueba de Javier Cohene Mereles, Nicolás Larrondo y Rodrigo Brasesco.
La apreciación de Ortega fue más que entendible y compartida por la totalidad del Mundo River, que pasó de ser una institución accesible sólo para jugadores privilegiados a convertirse en un centro de reclutamiento de profesionales desamparados. Sin embargo, no deja de ser cierto que las declaraciones del Burrito se dieron en marco de una semana decisiva para la renovación de su contrato. Es que como el vínculo entre el jujeño y la institución riverplatense finalizaba a mediados de este año, el ídolo firmó una prórroga antes de partir rumbo a Independiente Rivadavia para que, al volver, no quedara libre.
Pero ahora que volvió y está a full con River de nuevo, Ortega quiere desechar esa prórroga y firmar una renovación formal, cosa a la que nadie se opondría, pero que los dirigentes están demorando. Por eso, el jujeño apeló a las pruebas de jugadores para salir con los tapones de punta en contra de los directivos, porque pretende renovar su vínculo con el club antes del inicio del Torneo Apertura para “pensar sólo en jugar”, tal como sostuvo el Burrito.
Y como no podía ser de otra manera con este oficialismo reacio a las críticas, la respuesta de los dirigentes no se hizo esperar. “Prefiero no entrar en polémicas, pero no es una prueba. Yo también puedo decir que de Ortega no me gustan ciertas cosas… Si no le gusta, es un tema de él. Tiene que pensar en lo que dice y darse cuenta de cuál es la realidad”, sostuvo Mario Israel, secretario del club y hombre de Aguilar.