El club portugués desechó la oferta de 4,5 millones de euros que había realizado por el delantero colombiano. Así lo comunicó a través de su sitio web, en el que explica que “ya no tiene interés en el jugador que representa a River Plate” por las incógnitas que enmarcaron a la negociación. Claro, cómo venderlo si todavía entre los dirigentes millonarios y el goleador no llegaron a un acuerdo siquiera sobre la renovación del vínculo entre ellos…
Típico del Mundo River: en Núñez no hay negociación en la que no se termine por desgastar a la contraparte. Representantes, técnicos, jugadores, dirigentes y clubes nacionales y extranjeros han manifestado durante el último año lo difícil que resulta negociar con River. Y ahora es nada más ni nada menos que el Benfica de Portugal quien da cuenta de ello al cancelar su oferta de 4,5 millones de euros por el 70 por ciento del pase de Radamel Falcao.
“Benfica ya no tiene interés en el jugador Radamel Falcao, que representa a River Plate”, sentenció el club lusitano, a través de su sitio oficial. Además, destacó que el motivo por el que decidió dar por terminadas las negociaciones corresponde a “las incógnitas expresadas por el jugador y sus representantes en relación a la propuesta del Benfica, por lo que Falcao dejó de estar en los planes del equipo para la temporada 2009/10”.
En definitiva,la medida -que surgió un día después de que se conocieran las tratativas entre allegados al jugador y diferentes clubes ingleses- resulta previsible, ya que el Benfica realizó la oferta formal el jueves pasado y hasta hoy todavía se mantiene pendiente la renovación del vínculo entre River y Falcao, por lo que desde Buenos Aires no pudieron continuar con la negociación. Es que el delantero colombiano está sin contrato, y para evitar irse del club de Núñez con el pase en su poder, aceptó renovar con la institución millonaria y recién después estudiar cualquier tipo de oferta.
Sin embargo, desde el Monumental decidieron escuchar propuestas del extranjero al mismo tiempo que negociaban la renovación con Radamel, a quien le deben 1 millón de dólares que el delantero planea cobrar antes de emigrar. Esa es la traba principal entre los dirigentes y el jugador, porque River no tiene con qué pagar esa deuda, y en definitiva es lo que terminará por agotar la paciencia de todos los clubes que vengan a buscar a Falcao.