Así lo dictaminó el Comité Ejecutivo de la AFA durante la última semana. La medida, que no cambiará absolutamente nada, está amparada en la siempre conveniente inseguridad y regirá a partir del próximo Apertura.¿Qué opinan los expertos? A la hora de los negocios, poco importa.
Si alguno creyó que la prohibición de hinchas visitantes que se aplica en el Ascenso jamás afectaría a los clubes grandes del fútbol argentino, se equivocó, porque la AFA va camino a eso. Así lo advirtieron el miércoles pasado desde el edificio de la calle Viamonte, donde el Comité Ejecutivo de la asociación dictaminó que a partir del próximo Torneo Apertura los partidos de Primera División no podrán contar con más de dos mil visitantes.
La medida -según sostiene el comunicado de la AFA- apunta a garantizar la seguridad en los estadios, aún cuando ya se ha visto que con toda la parcialidad visitante, la mitad, sólo tres cuartos, o sin nada de ella, los dirigentes del fútbol argentino fueron incapaces de garantizar algo.Prueba de ello está en la cantidad de víctimas por la violencia en el fútbol durante la temporada 2008-09, que llegaron a ser nueve, casi el doble de la 2007-08. Todoeso pese a que las hinchadas visitantes fueron restringidas en cada una de las fechas.
Y por si quedaran dudas de que esta medida insólita nada tiene que ver con la seguridad, un estudio de la ONG “Salvemos al Fútbol” advierte que durante los últimos cuatro años casi el 50 por ciento de los homicidios no sólo que se produjeron lejos de los estadios, si no que además ocurrieron en días en los que no hubo partidos. ¿Por qué? Porque mientras los encargados de garantizar la seguridad dictaminan limitaciones de público absurdas, la connivencia entre barras y dirigentes se mantiene a la orden del día.
“Con esa lógica de la exclusión, lo que se pierde es la cultura popular del fútbol, y uno no puede llevarse puesta la cultura popular por una visión ideológica de la violencia”, sostuvo el sociólogo Sebastián Sustas, en el diario Crítica. Pero parece que no habrá caso: mientras unos pocos aprovechan la violencia en el fútbol para lucrar con ella y muchos otros se convierten en víctimas de la inseguridad que ello genera, los que saben siguen opinando desde afuera.
Foto: La Página Millonaria.