Tras empatar sin goles ante el Toronto, los juveniles de River se impusieron 4-3 por penales en el primer amistoso de la gira. Aunque el partido no tuvo ritmo, sirvió para ver a varios chicos de La Banda: Chichizola -que atajó un penal-, Musacchio y Lamela fueron las atracciones del encuentro.

Las expectativas en el amistoso de anoche entre River y Toronto pasaban más por esa mezcla de ganas y necesidad de volver a ver a La Banda, que por el partido en sí. Porque con el equipo de Néstor Gorosito en su tercer día de pretemporada, y un rival que alternaría titulares y suplentes por encontrarse en plena competencia de la Major League Soccer, las promesas de buen juego eran prácticamente nulas.

Y así fue. El club de Núñez y el combinado local empataron sin goles en un partido aburrido, casi de exhibición, en el que la única excusa para no dejar de verlo era River. No sólo para los hinchas millonarios, que hacía más de dos semanas que lo habían visto por última vez, si no también para la gente del Toronto, que agotó las 20 mil localidades del BMO Field con la única intensión de presenciar la visita del famoso River Plate.

Pero lo cierto es que de juego hubo poco y nada. Por un lado, por una cuestión de limitaciones, porque el Toronto no es mucho más de lo que mostró, y por el otro, por la falta de ritmo del plantel riverplatense. Entonces, los 90 minutos del encuentro ofrecieron poco, apenas algún que otro tiro para que el arquero millonario, Leandro Chichizola, se luciera en su debut en Primera, y meras jugadas esporádicas que les permitieron figurar a otros chicos de las inferiores millonarias.

De esa manera, los penales resultaron inevitables, y en esa instancia los pibes de River sí sacaron una leve diferencia para traerse la Carlsberg Cup al Monumental. Pese a los remates malogrados de Augusto y el Keko Villalva, los juveniles de La Banda se impusieron 4-3 tras el penal que atajó Chichizzola y los goles que convirtieron Abelairas, Lamela, Nico Domingo y la Tortuga Fernández.

Foto: Prensa River Plate