Los puntajes de los jugadores de River Plate luego del encuentro frente a Argentinos Juniors en el Estadio Diego Armando Maradona, correspondiente a la quinta fecha del Torneo Apertura 2026. El Millonario cayó ante el Bicho por 1 a 0 y sigue sin levantar.
Uno por Uno de River vs. Argentinos: los puntajes
Santiago Beltrán (6): mostró seguridad cuando lo exigieron. Nada que hacer en el gol de López Muñoz. Después de una noche difícil con Tigre, respondió con algunas atajadas que seguramente levantaron su confianza y, de hecho, evitaron que el marcador fuese un poco más abultado.
Gonzalo Montiel (3): tuvo dos cierres salvadores en los primeros minutos pero después se perdió un gol insólito que tenía que ser el 1-0 de River. Tuvo algo cabeza fría en el tramo inicial del partido e intentó ser inteligente en sus decisiones, pero el desconcierto del equipo lo fue contagiando y terminó demasiado fastidioso, confundiendo entrega con pasarse de revoluciones. No resolvió bien los pocos ataques que tuvo, con centros a la nada o que rebotaron en un rival. Por momentos hasta con cierta displicencia. Mal, mal y mal.
Lucas Martínez Quarta (2): arrancó con algunos duelos aéreos ganados y se fue diluyendo con el correr de los minutos. Molina lo fue sacando fácil de su eje y lo terminó desequilibrando en casi todos los ataques. Grosera desatención en el gol de López Muñoz y después tuvo varios desacoples con Rivero, saliendo a presionar de a uno o desordenándose fácil. La imagen del final tirando la pelota a la tribuna cuando se la quiso dar a Rivero fue triste. Desconcertado completamente.
Lautaro Rivero (4): nivel de discreto a malo. No fue tan espantoso su partido como contra Tigre, donde la pasó realmente mal, pero tampoco dio sensación de seguridad en ningún momento de la noche. Coqueteó con el error constantemente ante las diagonales al espacio de Molina y estuvo igual de descoordinado que su compañero de zaga. Estuvo firme de a ratos, fue el menos peor de los cuatro del fondo, pero no alcanza. Sufrió mucho a sus espaldas. Desaprobado.
Marcos Acuña (2): a años luz de lo que supo ser el año pasado. Amonestado en los primeros minutos y condicionado por esa tarjeta. No marcó la diferencia en ningún aspecto. Poca sorpresa a la hora de pasar al ataque y todas iguales las salidas desde el fondo, con pelotazos por la línea que fueron fáciles de defender para Argentinos con el correr de los minutos. Se la pasó peleando con el árbitro o protestando y no estuvo en sintonía con lo que realmente importa. Le faltó ayuda de Galván en el segundo tiempo para no sufrir tanto cada escalada del rival. Terminó siendo reemplazado. Irreconocible.
Anibal Moreno (5): pasó inadvertido y desapercibido, con y sin pelota. Abrumado ante el asedio de Argentinos Juniors en defensa y bastante inconexo a la hora de salir desde el fondo. Tuvo algunas pérdidas peligrosas y no pudo aportarle orden al equipo. Tampoco pudo manejar los tiempos al tener la pelota, como sí lo había hecho en las primeras fechas. Resolvió casi siempre bajo presión y de forma defectuosa. Se acomodó un poco mejor en el segundo tiempo cuando Argentinos mermó el asedio, igualmente discreta performance.
Giuliano Galoppo (3): resolvió bien los primeros dos ataques de River en el partido, interpretando bien los espacios, pero después se cansó de tomar malas decisiones en ataque y se desordenó. Controles defectuosos, pases muy complicados, malas decisiones con el arco de frente y nula ayuda en las coberturas defensivas ante los movimientos de Viveros/Lescano. Inexplicablemente terminó el partido en cancha.
Tomás Galván (6,5): si bien fueron chispazos, fue el único que intentó algo distinto y que mostró claridad. Cuando recibió con cancha de frente, pudo desarmar el bloque de Argentinos con aceleraciones, algunas de ellas que terminaron con él dentro del área. Trató de moverse a favor del pase sin pelota, pero no siempre lo usaron como receptor. Le faltó retroceso por izquierda para que Acuña no la pasara tan mal. En ataque fue lo único rescatable.
Kevin Castaño (2): cambió cuatro veces de posición en el primer tiempo porque nunca encontró su lugar en la cancha. Ni a la izquierda ni a la derecha de Galoppo. No se puede jugar al fútbol al trote y sin marcar, menos contra un equipo voraz como Argentinos. Poquísimas intervenciones y cuando pudo conectar con la pelota, acumuló varias imprecisiones. Salió en el entretiempo.
Juanfer Quintero (5,5): fue tan frenético el ritmo del partido que no pudo hacer pie. Tanta dinámica hizo que no pudiera aportarle pausa al juego de River. Tocó muy poco la pelota para lo que está acostumbrado. Coronel le hizo sombra toda la noche y le quitó margen de maniobra. Se perdió en el costado derecho, tampoco gravitó cuando se acercó a la base y siempre tuvo pocos receptores cerca. Improvisó lo que pudo cuando pudo.
Agustín Ruberto (5,5): mostró buenas intenciones, corrió e hizo un desgaste importante sin pelota, pero pasó más tiempo aislado del juego a la hora de los ataques propios que otra cosa. Lo buscaron poco y tampoco pudo hacerse huecos de forma sostenida entre los centrales de Argentinos. Lejos de ser responsable del pésimo desempeño futbolístico del equipo.

River fue un papelón ante Argentinos Juniors.
Ingresaron
Ian Subiabre (5): intentó, sin éxito, desequilibrar por el costado izquierdo. Alguno arranques en velocidad que carecieron de gambetas y de espacio para pasar entre una defensa de Argentinos que lo neutralizó fácil.
Matías Viña (3): lejos de aportar un poco de equilibrio por el costado izquierdo, hizo agua en cada ataque de López Muñoz y quedó totalmente desguarnecido. Lento y casi siempre a destiempo. Perdió casi todos los duelos que tuvo por su sector, un espanto.
Kendry Páez (-): hizo su debut en medio de un contexto muy poco favorable. Tocó solo cinco pelotas, tres de ellas terminaron en un rival. Imposible de analizar, sería injusto.
Maxi Salas (-): regaló la primera pelota que tocó y de ese contraataque de Argentinos vino la amonestación para Rivero. El resumen de su ingreso.
Juan Carlos Portillo (-): entró y se lesionó en una jugada fatídica a los pocos minutos. Le hizo un movimiento muy feo la rodilla y se tuvo que ir llorando. Parece grave.





