La neurociencia fue uno de los grandes pilares que tuvo el ciclo de Marcelo Gallardo para construir una de las etapas más gloriosas de la historia de River. Con Sandra Rossi a la cabeza de un equipo de profesionales, el Muñeco le apuntó de lleno a la medición de los aspectos cognitivos. El objetivo era lograr que su equipo no solo volara dentro de la cancha desde la preparación física, sino también desde la capacidad de reacción mentel. Y a la luz de los resultados, lo consiguió con creces.

Pasó más de un año desde aquel momento y son pocos los detalles que se conocen de ese día a día. Mucho se habló del “manual de conducta” y cómo los futbolistas se acoplaron a las exigencias de un cuerpo técnico que no dejaba detalles librados al azar. Y más allá de lo que se trabajaba en el campo de juego y en el gimnasio del River Camp, había otra faceta muy importante que tenía ver con la construcción de un vínculo muy fuerte en el interior del grupo.

Sandra Rossi, además de ser la encargada de medir las cuestiones sensoriales y cognitivas, también estaba detrás de esos detalles que tienen que ver con la concentración y el enfoque. “Además de tener un físico privilegiado, los jugadores tienen que tener una mente priviligiada”, suele repetir la doctora especializada en Medicina del Deporte. Y conoce más que nadie la intimidad de esas situaciones cotidianas que ayudaron a generar un grupo ganador y comprometido con la causa grupal.

En diálogo con el programa “Todo Pasa” (Urbana Play), Sandra Rossi reveló uno de esos secretos que tenía y todovía tiene el día a día de River: la prohibición del uso de los teléfonos, desde el momento que entran al predio, hasta que se retiran. La regla no es ningún capricho y persigue un objetivo claro: reducir las horas de exposición a la pantalla y mejorar la concentración. Por esta razón, la doctora reconoció que “en el deporte de alto rendimiento se trabaja mucho mejor el foco que en el resto de las personas porque todos tienen la mente puesta ahí, a nadie se le ocurre chequear el teléfono”, expresó la encargada del área de neurociencia.

Además, Sandra Rossi contó una de las pautas de conducta que impuso Marcelo Gallardo desde que asumió como entrenador de River: “Cuando nosotros nos íbamos de pretemporada, si alguien sacaba el teléfono en la mesa teníamos que pagar cien dólares, hasta el presidente del club”, recordó. Y lejos de ser tomado como un aspecto negativo, la doctora afirmó: “Fue el único lugar en el que yo vi que en una mesa un montón de jóvenes hablaban entre sí, podían comunicar y se contaban historias. Eso influyó mucho en lo que fue el equipo, porque los chicos se conocían”, remarcó.

La cabeza de Julián

Sandra Rossi destacó que los deportistas de alto rendimiento tienen una capacidad de reacción muy superior al resto de los mortales. Sin embargo, dentro del mismo grupo, muchas veces hay casos extraordinarios. Entre esos ejemplos mencionó a Julián Álvarez: “A Juli la primera vez que lo medí era muy chiquito y dije ‘guau’. Lo medimos con distintos softwares y en pantallas el tiempo que tarda su ojo en ver y su cerebro en mandarle la orden a la mano o el pie. Era distinto a todos”, reconoció.

Por su parte, resaltó la fortaleza que tienen aquellos jugadores que pasan muchos años viviendo en la pensión: “Son chicos que son distintos, hay cosas que ya vienen con ellos, pero también hay muchos Julianes en el deporte y en el fútbol argentino que se encargan de mejorarlo. ¿Cómo? Con el entrenamiento. Son cerebros distintos, son chicos que han vivido en pensiones desde muy chicos. Entonces tiene más resiliencia, más aguante, más capacidad de adaptación”, afirmó.

¿En qué consiste la neurociencia?

“Lo que viene a hacer la neurociencia es poder medir algunas habilidades cognitivas que tienen los deportistas de alto rendimiento. Por ejemplo, a qué velocidad ven o cuántos milisegundos tarda ese cerebro en procesar la información. Cualquier persona tiene el doble de tiempo de reacción de cualquier jugador estandar. Y eso que los chicos que están en Primera son distintos”, explicó Sandra Rossi al ser consultada por los alcances de la disciplina.