El arquero tuvo una actuación destacada, con varias atajadas importantes y producto del pésimo desempeño defensivo. En el segundo tiempo evitó la caída de su arco (y la de River) de manera impresionante.
Cuando las cosas no le salen bien, queda muy expuesto, en el centro de todas las críticas, pero ayer jugó como para que le lluevan reconocimientos. Es que Daniel Vega no solo brindó la seguridad que se le exigía, sino que estuvo a la altura del “arco más grande del mundo” en un partido crucial y fue muy importante para lograr los tres puntos.
En el primer tiempo despejó los pocos pero peligrosos intentos correntinos, que tuvieron el triunfo en sus manos en varias ocasiones.Pero lo mejor del Indio se vio promediando el segundo tiempo, cuando Friedrich desbordó por la izquierda y mandó un centro atrás para Danelón, el delantero de Boca Unidos que llegaba absolutamente solo.
En ese momento, todo el Monumental se resignó a que la jugada terminaría irremediablemente en un festejo de los correntinos, pero de repente apareció el pie izquierdo salvador de Vega para darle otra vida al equipo de Almeyda, cuando el partido estaba igualado en cero.
Además, no tuvo responsabilidad en el gol rival y se lo notó muy activo para ordenar a un equipo que fue un monumento al desorden. Entonces, por todo eso, fue claramente la figura de River ante Boca Unidos. ¡A seguir así, Indio!



