Gimnasia ganó un partido en el que no hizo más que el Millonario, pero se vio beneficiado por una falta innecesaria dentro del área de Maidana. Además, el arquero local tuvo uno de sus mejores partidos y sacó tres pelotazos increíbles.
Gimnasia no se la hizo fácil a River. Desde el primer minuto los dirigidos por Pedro Troglio realizaron una presión en la mitad de la cancha que generó errores colectivos en el Millonario. Marcelo Barovero sacó antes de los diez minutos una pelota bárbara contra su palo izquierdo y le ahogó el grito a los locales.
Con Leonardo Ponzio y Cristian Ledesma totalmente controlados por los mediocampistas platenses, La Banda comenzó a saltear líneas y abusar del pelotazo buscando a Manuel Lanzini y Giovanni Simeone, quienes hicieron lo que pudieron en clara desventaja numérica contra los cinco futbolistas defensivos de Gimnasia.
Sin embargo, fue el propio Lanzini quien despertó a River con un gran cabezazo que salió a centímetros del arco local. Segundos más tarde, Carlos Carbonero sacó un derechazo espectacular que Monetti mandó al corner, aunque Ceballos insólitamente cobró saque de arco.
Para el final del primer tiempo quedó la jugada preparada en la que Ponzio sacó un tiro libre rasante que dejó a Jonatan Maidana dentro del área chica con la pelota en sus pies, pero el defensor no pudo agarrarla bien y se quedó con las ganas de abrir el marcador.
La segunda parte trajo veinticinco minutos muy aburridos, con los dos equipos intentando no perder, hasta que Jonatan Maidana cometió un infantil penal al agarrar a un rival dentro del área. Licht se hizo cargo del tiro y le dio la ventaja al Lobo.
Luego, Monetti se convirtió en figura al tapar dos remates de Carbonero y Simeone. El Millonario no mereció perder, pero estuvo muy lejos de su mejor versión y deberá mejorar muchísimo para volver a ser candidato.



