Más allá de que le cuesta tener un rendimiento sostenido y carece de poder goleador, River se transformó en un conjunto sólido y confiable desde que asumió Juan José López. Los números respaldan la gestión del DT y el funcionamiento colectivo sirve como argumento para entender el buen momento.
Erik Lamela retrocede para colaborar con Juan Manuel Díaz mientras Matías Almeyda y Walter Acevedo presionan a un rival. A pocos metros, Mariano Pavone está atento a cualquier contragolpe que se produzca si sus compañeros recuperan la pelota. Se trata de una postal de lo que hace River cuando no tiene el balón y debe impedir que el equipo contrario progrese en el campo de juego. Nadie se queda quieto, todos están compenetrados en el partido y cumplen un rol, de acuerdo a las circunstancias.
Así es el modelo 2011 de River. Un River que cambió el chip a partir de la llegada de JJ López y sumó 31 de los últimos 45 puntos oficiales (nueve triunfos, cuatro empates y dos caídas), es decir el 69%. Los más exigentes pueden presentar un libro de quejas sobre el brillo futbolístico, la disposición táctica y la forma de utilizar los recursos, pero de ninguna manera están en condiciones de cuestionar la solidarisasm el sacrificio, la garra y la actitud de los once que salen a la cancha.
Todos corren, todos meten y todos entienden que en el fútbol hay dos facetas definidas: cuando tienen la pelota, la manejan y avanzan en el terreno para abrir la cancha y encontrar los sectores vacíos en busca del arco de enfrente; cuando el rival posee el balón, la misión es quitársela con la concentración suficiente para evitar que la desesperación sea el peor oponente… En consecuencia, River se hizo fuerte con el 3-4-2-1 y es un equipo con todas las letras, ya que actúa como tal en base a una idea.
Argentinos Juniors es el único conjunto invicto del Clausura, pero River aprobó varios exámenes y dejó en claro que es el equipo más sólido y confiable en este momento, por eso encabeza la tabla de posiciones con 18 unidades. No se trata de un simple hecho circunstancial, porque ganó cinco encuentros, igualó en tres y tan sólo perdió frente a Vélez. Aún no se puede catalogar como candidato a River, pero hay señales positivas para ilusionarse con un futuro alentador, mientras sigue la fiesta en Núñez.
“Es un equipo de hombres”
Ayer por la mañana, a pedido de La Página Millonaria, Matías Almeyda definió a River: “Hay una unión que se transmite dentro del campo y a eso le estamos agregando la parte futbolística que todos esperamos y que se logra por momentos. Veo a un River diferente, con buena actitud. A pesar de hay muchos jóvenes, es un equipo de hombres. No le tiemblan las piernas para tirar la pelota a la tribuna o para tratar de salir jugando. Se está amoldando a esta nueva era del fútbol, que es correr y tratar de jugar”.



