Ramón realizó la última práctica táctica de la semana a puertas abiertas y frente a las cámaras. Pese a los cambios de sistema y nombres, el riojano decidió mostrar cómo se jugará ante San Lorenzo.
En medio de una semana en la que fue duramente cuestionado, Ramón Díaz decidió abrir las puertas del entrenamiento de este viernes a la mañana en el predio de Ezeiza, en donde trabajó cuestiones tácticas con los once jugadores que serán titulares el próximo domingo en el Monumental, frente a San Lorenzo.
Algo poco habitual en el riojano y en el común de los técnicos del fútbol argentino en general, ya que en esas prácticas se suelen ultimar detalles específicos sobre cómo se encarará al próximo rival.
Sin embargo, esta mañana, antes de brindar su conferencia de prensa de cada viernes, el Pelado permitió el ingreso de periodistas y cámaras, como para desdramatizar la preocupación que se generó en el Mundo River a raíz de la derrota en Santa Fe.
“No hay nada que ocultar, no hay misterio que esconder”, parece haber dicho el riojano, que recibirá a San Lorenzo con cinco cambios con respecto al equipo que jugó en el Cementerio de los elefantes y echará por tierra su idea de defender con línea de tres.



