(Incluye galería) La vuelta al trabajo después del triunfo que depositó a River en la punta del campeonato se desarrolló bajo un muy buen clima. Los titulares realizaron trabajos regenerativos y los suplentes hicieron fútbol en espacios reducidos, con Almeyda y Amato jugando para cada uno de los equipos.
Después de los golpes y las críticas recibidas, por fin tienen algo de paz. Ganar le cambia la cara a todos y los jugadores de River no fueron la excepción a la regla. En el entrenamiento de esta tarde en el Monumental se pudo ver a un plantel muy motivado y contento por cómo se dieron las cosas este fin de semana, en el que se cayeron Instituto y Central y River los pasó a sólo dos fechas del final.
Con Daniel Passarella como spectador de lujo, el trabajo se dividió en dos, como suele ocurrir después de cada partido: los titulares tuvieron trabajos livianos y regenerativos, para no cargarse y sufrir imprevistos Mientras que los que no jugaron ante Boca Unidos hicieron fútbol en espacios reducidos con tres jugadores sorpresa.
Carlos Arano, quien se entrenó sin problemas, Matías Almeyda y Gabriel Amato. Sí, el técnico y su ayudante integraron los equipos del partido que estuvo comandado por el “árbitro” del encuentro, el preparador físico Guido Bonini.
Una escena que en realidad se repitió durante toda la temporada y hoy se volvió a notar en el Monumental. Quedan quince días para que termine el campeonato, que no decaiga.
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