Fue undesastre en defensa yle faltó sangre en ataque.Quiroga,Sánchez y Ferrerodieron garantías para la goleada y Canales demostró que no puede golear a nadie: solo frente al arco, ¡definió al cuerpo del arquero!Así, Colón le ganó por 1-0 y en el Cementerio de los Elefantes enterró la esperanza millonaria.
Desde el inicio nomás del encuentro, el equipo de Antonio Mohamed advirtió cuál sería la estrategia del Sabalero para recibir a River en su casa: atacar con mucha gente para aprovechar la línea de tres queconfirmó Leonardo Astrada en la previa y asísacarle el jugo a la inseguridad que suelen ofrecer los defensores de La Banda. En especial, porque en esta oportunidad no iba a estar Matías Almeyda como líbero para apuntalar una defensa que necesita de muy poco para caer en el desorden y el desconcierto.
Entonces no llamó la atención que al primer cuarto de hora, Colón hubiera generado dos jugadas netas de gol. En la primera, Bertoglio recibió por detrás de toda la defensa y definió desviado ante un Vega completamente desolado. Y en la segunda, Rivarola se coló con total libertad en el área chica y desperdició un gol increíble debajo del arco. Aunque lo más preocupante por parte de la última línea de River llegó después, con las amonestaciones tempranas,el penal insólito de Quiroga, las reiteradas e incansables infracciones al borde del área, y -sin dudas, la madre de todas las incapacidades- la roja a un Quiroga que sabiéndose amonetadofrenó una jugada con la mano… De no creer.
Por eso, mejor préndale una velaa Vegay ruegue que no se lesione, porque el día que no esté en el arco, River se come fácil tres o cuatro goles.Pero volviendo al partido en Santa Fe, también es cierto que el resto del equipono hizo nada como para evitar la derrota. Cómo será que hasta Almeyda estuvo erráticoe indeciso. Además, Rojas no apareció en la creación, el Muñeco noencontró en quién descargar su fútbol,Villalva no desequilibró y los carrileros Ferrari y Díazpasaron por desapercibido cada vez que subieron.
Y por si todo eso fuera poco, Canales noconcretóun golque estaba prácticamente hecho. Estaba sólo en el área, con todo el tiempo del mundo, el arquero a su merced… no tenía más que empujarla junto a un palo para darle una mano a este River al que nadie ni nadalo ayuda, mientras fecha a fecha se sumerge más y un poco más en la profundidad de su ilimitada incapacidad.
Imagen: Olé



