En el primer partido con Gallardo, los dos mediocampistas recuperaron su lugar. Según explicó el entrenador, el excapitán superó a Kranevitter con sus ganas, mientras que el Malevo se liberó de la mochila de ser “el amigo de Emiliano”.
Cuando cambia un entrenador, los jugadores comienzan de cero y las jerarquías en un equipo pueden alterarse. Y en el arranque del ciclo de Marcelo Gallardo, Leonardo Ponzio y Osmar Ferreyra fueron los principales beneficiados con el cambio de cuerpo técnico.
Así lo explicó el Muñeco en una entrevista con el diario Clarín. Ponzio había sido marginado del plantel por Ramón Díaz, que si bien nunca lo apartó oficialmente, lo consideraba la última opción para el mediocampo, detrás de Ledesma, Kranevitter y Rojas, y hacia el final del último torneo ya ni siquiera concentraba.
Pero en el partido ante Millonarios, en Colombia, Gallardo decidió ubicar a Ponzio entre los titulares tras varios meses sin jugar, relegando al banco a Matías Kranevitter. “Están en un proceso de pelea constante por un lugar, y va a ser así todo el año. Eso es lo que hace mejor a un futbolista, tener una sana competencia. Al estar en igualdad de condiciones, la ventaja es mínima y hay que esforzarse todo el tiempo”, dijo el Muñeco al explicar cómo hizo el exjugador de Zaragoza para recuperar su lugar.
Y agregó: “Lo que hizo Ponzio es sentirse nuevamente importante y arrancar con unas ganas tremendas. No digo que Kranevitter no las tenga, pero en esta primera etapa ha hecho méritos como para hoy tener un lugar”.
Ferreyra, por su parte, volvió a River por expreso pedido de Ramón Díaz, lo que generó decenas de comentarios que decían que si jugaba era únicamente por ser amigo de Emiliano. Esto le jugó en contra al Malevo según Gallardo, quien está convencido de que, sin Ramón ni su hijo, Ferreyra logrará mejorar su rendimiento, sin esa carga en su espalda.
“En una posición donde no hay muchas opciones, se siente de forma liberada. Incluso lo hablamos. Ese mote que por ahí le pusieron, y que puede pelear en igualdad de condiciones con sus armas, con su predisposición al laburo, con su rapidez para entender las cosas y con su buena pegada, que es un arma muy valiosa”, fue el comentario del entrenador.
Con menos presiones y nuevas expectativas a futuro, ambos jugadores se sienten protagonistas. Y Gallardo espera recuperarlos en su mejor nivel para formar un River competitivo.



