(Incluye video) Tal como pasó ante Desamparados en San Juan, Ramiro y Rogelio Funes Mori fueron importantes para construir la victoria de River. El defensor abrió un encuentro que parecía totalmente cerrado y al delantero le hicieron el penal que liquidó la historia.
Parece mentira, pero en este 2012, cuando le va bien a uno, le va bien al otro. Los mellizos que tiene River tuvieron una noche que venía siendo aceptable y terminó convirtiéndose en una noche bárbara, porque los dos tienen motivos para sentirse determinantes.
Ramiro Funes Mori venía tendiendo un buen partido, con algunos errores, pero sin mayores sobresaltos. En dos tiros libres anteriores al primer gol había ganado de arriba y amenazaba con ser la carta de gol, que finalmente llegó.
El tiro libre murió en el medio del área, y después de una corajeada de Jonatan Maidana, que la peleó con tres defensores de Ferro y tocó atrás, llegó el otro central para pegarle muy bien al palo izquierdo del arquero, que nada pudo hacer. Delirio en el Monumental y emoción para Ramiro.
Y Rogelio… tantas veces se lo critica, pero hoy merece el reconocimiento. Entró nada más ni nada menos quer por Fernando Cavenaghi, para intentar ganar un partido complicadísimo. Y si bien estuvo lejos de romperla, fue clave porque minutos después del gol de su hermano, bajó muy bien la pelota en el área y generó que el lateral derecho de Ferro le hiciera un claro penal.
Los Funes Mori estarán de festejo esta noche, como todo River. Se los suele criticar demasiado, pero con partidos como hoy, bienvenida sea su participación en el equipo.



