(Rosario – Enviado especial) Newell’s solamente había entregado alrededor 4.000 populares, pero finalmente hubo unas 8 mil almas millonarias en el Parque de la Independencia. Como siempre, la gente de River dijo presente, brindó su apoyo incondicional y ganó su propio partido.
La historia es la misma de los últimos años: mientras los planteles van de papelón en papelón y los encargados de tomar decisiones cometen errores inentendibles, los hinchas demuestran que el amor por los colores va más allá de cualquier circunstancia negativa y agotan las entradas cada vez que el equipo juega fuera de Núñez. Y esta vez no fue la excepción, porque miles de hinchas madrugaron el 1º de mayoy dejaron sin populares a las ventanillas del Monumental.
Sin embargo, la mayor sorpresa ocurrió hoy por la tarde, porque cerca de 8.000 riverplatenses colmaron la tribuna visitante en la cancha de Newell’s y alentaron muchísimo, a pesar de que en esta ocasión no estuvieron los bombos para acompañar a las miles de voces. Obviamente hubo un picante ida y vuelta con los simpatizantes locales, silbidos para Schiavi y aplausos para Fabbiani cada vez que lo hostigaron.
Lamentablemente, la respuesta desde el campo fue pobre, como siempre, por eso la paciencia se terminó cuando Newell’s ganaba 1-0 e iban 43 minutos del segundo tiempo. “Oh, que se vayan todos / Que no quede, ni uno solo”, fue la canción que surgió desde la cabecera. Y como si fuera poco, hubo otro reclamo: “La camiseta de River, se tiene que transpirar / Y si no, no se la pongan, vayanse no roben más”. Otra vez, el equipo perdió, pero los hinchas volvieron a dejar en claro que en las tribunas no hay quién les gane.
Imagen: FotoBaires.



