Funes Mori y Trezeguet tuvieron un nivel muy bajo en los dos Superclásicos y su rendimiento preocupa: en cuatro partidos jugados, sólo el mellizo pudo meterla.
El Superclásico de Mendoza acentuó todavía más la que hoy es la mayor preocupación en River: el nivel de los centrodelanteros.
Rogelio Funes Mori continúa en un muy bajo nivel a la hora de definir. Es cierto que su visión de juego mejoró, pero no aprovechó las pocas situaciones de gol que tuvo a lo largo del verano.
Pasó en el Superclásico marplatense y se repitió ayer: estuvo desaparecido en muchos lapsos del partido y contó con escasas chances, en las que definió apurado y mal.
El problema es que David Trezeguet tampoco pasa por un buen momento. Claramente afectado por las lesiones, el francés sigue muy lejos de alcanzar un rendimiento siquiera parecido al de su primer semestre en River.
David pivotea, cambia de frente a un toque y ayuda en la presión, pero no puede hacer pesar su jerarquía y experiencia dentro del área, donde más se lo necesita.
El tercero en cuestión es Carlos Luna, que tampoco dejó una buena imagen en el verano. El chino da ventajas en lo físico y sigue corriendo de atrás en la pelea por ser el titular.
A una semana y media del debut en el Torneo Final, River no tiene un nueve que genere confianza en este momento. Le queda un solo ensayo a Ramón para encontrar al goleador que el Millonario necesita.



