El ex defensor, de un prolongado paso por Núñez y varios títulos, habló en exclusiva con La Página Millonaria y abarcó todos los temas: el retiro apresurado, su incursión en el periodismo, cómo ve la gestión de Daniel Passarella, elogios a Matías Almeyda y, obviamente, todo lo relacionado con su etapa como jugador.
A los 27 años, Gustavo Lombardi colgó los botines. El lateral derecho, quien sólo vistió la camiseta de River en el país, dejó los cortos, se mudó a España y luego optó por el micrófono. Ahora, se lo puede escuchar en varios programas de radio y hasta tiene un propio. En una entrevista a fondo con RiverPlate.com, cuenta todas sus sensaciones.
¿Por qué tomaste la decisión de retirarte joven?
Si bien desde muy al comienzo de mi carrera sabía que no iba a ser uno de esos jugadores que se retiraban a los 35 ó 36 años, nunca pensé que lo iba a hacer a los 27. Mas bien creía que ese día llegaría cerca de los 30. Nunca hay una sola razón para dar por finalizada una actividad que uno viene haciendo desde tan pequeño y que fue uno de los grandes sueños que queríamos alcanzar. Dentro del abanico de razones que me llevaron a tomar la decisión estaba la difícil situación económico-social que vivía la Argentina en aquella época (2002). Y que me llevaba a descartar las ofertas que me llegaban para jugar en clubs del país. Tampoco las opciones del exterior eran demasiado tentadoras y, si le sumamos que la idea de dejar el fútbol ya rondaba por mi cabeza, la decisión se fue dando casi sin darme cuenta.
¿Te arrepentiste de haber dejado el fútbol? ¿Hoy volverías a tomar la misma decisión?
Las decisiones se toman en un momento específico y bajo unas circunstancias únicas e irrepetibles, por eso no creo mucho en eso del arrepentimiento. Siempre que tomo una decisión, lo hago con mucha responsabilidad e intentando poner sobre la mesa todas las variables posibles, las cosas a favor y las cosas en contra y después de meditarlo mucho sacar una conclusión lo más racional posible. Con esto me aseguro de no mortificarme en el futuro por las decisiones del pasado. Hoy, con casi 35 años, estoy seguro de que algunos años más hubiera jugado, es más, en aquel momento cuando terminé la temporada con el Alavés de España la idea era seguir tres años mas allí. Por algunas circunstancias, esa extensión del contrato no se dio, pero de haberse dado hubiera jugado hasta los 30 como siempre lo había imaginado.
Con la vuelta de Almeyda, ¿no se te cruzó la idea de volver a jugar también?
¡Lo de Matías es impresionante! Me animaría a decir que es un caso único en el primer mundo futbolístico (aclaro esto porque seguro que en Tanzania hay alguno que volvió a jugar después de cinco años, pero volver y hacerlo en River… eso es otra cosa). Estoy seguro de que a todos aquellos jugadores de fútbol que se retiraron jóvenes se les cruzó por la cabeza la posibilidad de volver o por lo menos analizaron cuáles hubieran sido sus posibilidades de éxito en ese regreso. La respuesta a esa pregunta es mucho más sencilla para los que compartimos una pretemporada con Matías: NULA. Porque volver después de tanto tiempo es sólo para elegidos. Un caso de cada 100. Así que cruzar, se me pudo haber cruzado la idea, pero de ahí a pensarlo como una real posibilidad, no.
¿Qué recuerdos tenés del hincha en tu paso por River? ¿Cómo era tu relación con ellos?
Si bien en la Argentina sólo jugué en River, creo que no me equivoco si digo que el hincha de River es uno de los más exigentes. Porque le interesa tanto el logro de títulos como la forma de conseguirlos. Además, nunca se conformaba con lo que ya se había logrado (que en aquellos años había sido mucho) sino que la exigencia se renovaba a cada comienzo de temporada. Y la verdad que esa idea del hincha era el resumen de una visión que abarcaba también a los jugadores. Cada temporada, el jugador salía con toda la intención de lograr otro año más el título o títulos que estaban en disputa. Ojalá que pronto aquellos días vuelvan, es muy extraño observar este presente de River.
¿Qué hiciste desde el retiro hasta ahora?
Viví unos años en España, en Salamanca, donde junto a mi familia tuvimos un bar. Luego volví a la Argentina y una vez que me “amigué” con el fútbol, comencé a recorrer un camino que había dejado inconcluso en el 98 que es el del periodismo. En aquel año estudiaba en TEA, pero los continuos viajes con el club no me permitieron terminar la carrera. Así que ahora retomé aquel camino sumándole la experiencia de haber estado también del otro lado del mostrador.
¿Cómo fue que te metiste en la radio y el periodismo?
Me parece interesante, cuando se hace con real vocación y con cierta capacidad, que los jugadores también aporten su opinión. Creo que se le brinda al hincha un abanico más amplio y más rico a la hora de analizar el fútbol. Estoy dando los primeros pasos, pero tengo la suerte de que varios periodistas que ya llevan mucho tiempo en los medios hayan confiado en mí para sumarme a sus proyectos. Es el caso de Hernán Castillo y Federico Del Río que me sumaron a “100% River” que sale todos los lunes de 21 a 23 por La Red y también a Román Iutch, con el que estoy todos los sábados a la tarde por Continental en “Tirando Paredes”. Estos hermosos proyectos me abrieron las puertas para animarme a realizar un programa propio donde intento plasmar todos mis gustos personales, desde la música, pasando por los invitados como por los temas que se tocan. Estoy muy entusiasmado con el programa que va todos los sábados por FM Identidad 92.1, de 20 22, y se llama “La Vuelta al Fútbol”. Que todo lo que estoy haciendo ahora sea en radio es una hermosa casualidad. Las primeras opciones que tuve fueron para hacer tele y gráfica, pero por distintas razones no se dieron y finalmente empezaron a darse las chances en la radio. Si yo hubiera podido elegir cómo comenzar, habría sido de esta manera, por la radio. Es un medio que me encanta.
¿Cómo ves el presente de River y la gestión de Daniel Passarella?
Como les contaba al comienzo, es muy extraño presenciar este presente de River luego de una historia tan rica y de tantos logros a nivel títulos, pero también institucionales. River es uno de las principales (tal vez la principal) instituciones que más jugadores de sus Divisiones Inferiores están jugando en el exterior. ¿Qué quiero decir con esto? Que River, después de 15 años de sacar y sacar jugadores de primer nivel, con el beneficio de un enorme ingreso de capital que esto le trajo, debería estar en una situación de absoluta ventaja con respecto al resto de los clubs argentinos. Y no sólo no tiene esa ventaja, sino que este año deberá pelear intensamente para continuar en Primera casi sin contar con dinero para incorporaciones. Sin dudas, la peor situación en la historia de River, peleando el descenso y sin dinero. A Passarella le toca enfrentar este terrible momento y sin ninguna experiencia previa como dirigente. Por esto y porque lleva menos de un año al frente de la institución se hace muy difícil analizar su gestión. Lo único claro es que lo está haciendo a su manera, como siempre encaró sus proyectos, tanto en su época de jugador como de entrenador. Así que me imagino que los socios de River no estarán desilusionados y si pensaron que era él quien podía sacar a River de esta situación, habrá que confiar en la decisión del socio de, que es el que mejor conoce al club.
¿Cómo creés que se debe reforzar el plantel para lo que viene?
Una cosa es lo que cada uno de nosotros crea que es lo mejor y otra bien distinta es lo que River pueda hacer. Si dejamos de lado el problema económico, no hay duda de que los jugadores que tienen que llegar tienen que ser de jerarquía. Tienen que poder soportar la doble presión de ponerse la camiseta de River y de tener que pelear con esa misma camiseta la permanencia en Primera. Hay que aclarar también que traer todos nombres rutilantes no te aseguran el éxito (recordemos aquellos años de Boca donde todos los años llegaban figuras y ninguno podía darle el título), pero como River ya no tiene tiempo, éste es el camino con menos riesgo que puede transitar. No hay tiempo para pruebas. La llegada de Cappa creo que tuvo una influencia positiva en el plantel. Puede darles a los buenos jugadores que están asomando desde las Inferiores un lugar apropiado para su desarrollo y que esto se traduzca en buenas incorporaciones al plantel profesional, que junto a los ya consagrados como Buonanotte, Ferrari, Ortega, más los que puedan llegar, logren que River escape de esta situación tan difícil.



