Promediando el primer tiempo, el Lobo sufrió un codazo de Botta y estuvo varios minutos sangrando fuera de la cancha. Volvió con un apósito, pero en el complemento tuvo que retirarse nuevamente. Igualmente, se la bancó hasta que el riojano decidió sustituirlo.
Cristian Ledesma sabe que se juega el puesto domingo a domingo. El Lobo tiene la banca de Ramón, pero entre Walter Acevedo, Ariel Rojas y Ezequiel Cirigliano se pelean por sacarle el puesto.
Por eso, el volante no quiere largar de ninguna manera su lugar en el equipo, y ante Tigre quedó demostrado, porque jugó más de una hora con el tabique muy lastimado (se dijo que se lo rompió, pero aún no se realizó los exámenes correspondientes).
Promediando la primera parte, Ledesma saltó con Rubén Botta, quien le aplicó un codazo -aparentemente sin mala intención- justo en la nariz.
Instantáneamente, el mediocampista se tiró al piso y por la televisión se vio su cara ensangrentada. Parecía difícil que continuara, por lo que Ramón mandó a calentar a Rojas y Acevedo.
En el segundo tiempo salió con una venda que le cubría la nariz, pero antes de los dos minutos tuvo que salir nuevamente para cambiarse la camiseta, que otra vez estaba repleta de sangre.
Regresó al campo y siguió jugando, hasta que el Pelado decidió cuidarlo y sustituirlo para que entrara Rojas.
Los aplausos que le regaló el hincha premiaron el esfuerzo y las ganas de estar siempre para un jugador que venía siendo resistido y poco a poco está justificando el apoyo del riojano.



