El futbolista jugó después de su paso por el Sub-20. En la función que más le gusta, como enganche, alternó buenas y malas, y terminó siendo reemplazado.
Manuel Lanzini se dio el gusto de volver a jugar en River. Tras su fallida participación en el Sudamericano Sub-20, el juvenil se puso la 10 y comandó el ataque de River en el José María Minella.
Fue un partido regular para Lanzini, alternando buenas y malas. En el puesto donde más cómodo se siente, no logró inquietar como Ramón espera, y dejó una imagen bastante menos convincente que la de Mauro Díaz en el Superclásico.
Lo mejor del enganche se vio en el segundo tiempo, cuando se asoció con el Keko Villalva en varios contraataques. Hasta tuvo el empate en su pie derecho, pero su tiro se estrelló en el palo.
Desaparecido durante varios tramos, sobre el final del partido Lanzini se fue reemplazado por Tomás Martínez.
Mientras el Pelado sigue esperando por la llegada de Jonathan Fabbro, Lanzini no pudo aprovechar su primera oportunidad en el año.



