River se caracterizó por ser un club formador de jugadores, a lo largo de la historia y los últimos años no fueron la excepción siempre los entrenadores tuvieron la posibilidad de recurrir a las Inferiores para reforzar el plantel de Primera. Allá por 2012 fue Matías Almeyda quien posó los ojos en Federico Andrada –el máximo goleador histórico de las Inferiores de River- pero fue nada más y nada menos que Ramón Díaz quien le dio la oportunidad de debutar en Primera y de hecho fue quien presagió su primer gol en Primera.

Pero el fútbol no es matemática y la realidad de River por ese entonces no es la de ahora, en esos años había menos paciencia y mayor exigencia para conseguir resultados es por eso que Andrada no contó con muchas oportunidades en la Primera de River, si bien jugó 20 partidos con el Manto Sagrado fueron muy pocos los que comenzó en el equipo titular. El propio delantero –que tuvo un gran 2021 en Aldosivi- le concedió una entrevista a La Página Millonaria en la que contó cómo llegó al Más Grande, qué sintió cuando debutó, cuando hizo su primer gol, cuando salió campeón y también cuando le tocó no ser tenido en cuenta.

-¿Cuándo llegaste a River? ¿En Infantiles ya jugabas de delantero?

-Llegué a los 7 años en el 2001, me llevó el papá de Erik Lamela, que es dos años más grande que yo, pero jugábamos en el mismo club y él ya estaba en River y había una prueba de chicos más grandes, desde ese día quedé. En la primera práctica que yo llego, el técnico era Pedro Vega y empezó a preguntar en qué posición jugaba cada chico, yo me iba a probar de 5 y como levantaron muchos las manos no me pude probar ahí, y después se dio la posibilidad de probarme de 9 porque solamente levantó un chico la mano y yo quería jugar. En River siempre jugué de 9, fueron muchísimos años y aprendí muchas cosas, prácticamente toda mi infancia y adolescencia la pasé en River tanto en el estadio como en el colegio, en las Infantiles y en las Inferiores. Lo más lindo fue vivir esos años ahí adentro, fue algo hermoso.

-¿Qué compañero de Inferiores te llamó más la atención por cómo jugaba?

-La verdad tuve muchos, al estar en River tuve la posibilidad de ver a los de las categorías más grandes y más chicas. Pero por nombrarte algunos te digo a Erik Lamela era un fenómeno, también Manu Lanzini, Lucas Ocampos, Guido Rodríguez, eran todos jugadores de Selección, tuve la suerte de compartir con ellos en la Selección. River siempre sacó muchos jugadores de categoría, tenerlos de compañeros fue algo impresionante, uno crece con todos esos cracks y lo hace un mejor jugador a uno.

-Ya cuando estabas por dar el salto a Primera se hablaba de la cantidad de goles que habías hecho en Inferiores, ¿eso te generó alguna presión?

-Sí, se escuchaba mi nombre un poco más por haber hecho tantos goles en Inferiores, la gente esperaba mucho de mí, yo siempre traté de tener la cabeza fría. Lo que no me ayudó fue el momento institucional y deportivo del club. Yo estaba muy contento de estar en el club, era muy feliz. Pero debuté en un momento muy duro del club, a veces la gente me juzga porque hice muchos goles en Inferiores y en Primera no fue así. Yo creo que hubiese sido diferente poder debutar en un River como el de hoy, que el equipo tiene una espalda enorme, que todos los chicos que entran rinden porque el equipo ya está armado. Siempre sentí esa presión por ser el máximo goleador de las Inferiores del club, creo que tendrían que haberme llevado por otro camino más lento para poder madurar de a poco, yo era muy chico cuando debuté y no había tiempos. Por aquel entonces era entrar, rendir y sino salías. Yo no estaba preparado en ese momento para debutar en Primera y me tendrían que haber llevado con más tiempo y hubiese rendido mucho mejor y hubiese hecho más goles con la camiseta de River.

-Por la fecha 16 del Torneo Final 2013 debutaste en Primera contra Argentinos, ¿qué recordás de ese día?

-Son recuerdos que nunca se van a borrar de mi mente, el primer paso en Primera es inolvidable por todo lo que se traba previamente para llegar ahí. Yo estuve desde los 7 años y recién debuté a los 18 y se me vienen a la mente el esfuerzo de mi familia. Ese día pude lograr lo que yo quería nada más y nada menos que en River, esos fueron mis primeros pasos y hoy con 27 años poder seguir manteniéndome en Primera no es nada fácil y es un recuerdo imborrable.

-¿Te ayudó tener a Ramón de técnico? Pocos conocen tan bien el puesto como él

-Sí, mucho. De cada técnico aprendí algo y tuve la suerte de haberlo tenido a Ramón, él jugó como delantero y me aconsejó mucho. Para mí es mucho mejor tener entrenadores que fueron delanteros porque aprendo mucho más. Ramón era muy motivador, daba mucha confianza, asumía toda la responsabilidad.

-Debutaste en la red contra Rosario Central en el Torneo Inicial 2013, ¿qué sentiste en ese momento?

-Fue en el Monumental, en el banco estaba Ramón y me llamó para que entre y me dijo que esté tranquilo y que iba a hacer un gol, así fue y nada más y nada menos en el banco estaba Ramón. Fue una alegría enorme, fue una jugada muy rápida de un córner que patea Fabbro, peina Gio Simeone y yo la meto de cabeza y después de ese gol sentí que cumplí un sueño. De chico soñaba con eso, ese día fue muy especial para mí, era el segundo partido del campeonato, veníamos de empatar con Gimnasia y necesitábamos ganar de local y así lo hicimos con ese gol. La cancha estaba llena, la gente cantando y con ese gol se puso más loca todavía.

-¿Qué significó salir campeón del Torneo Final 2014 y de la Copa Campeonato?

-Algo único, yo de chico siempre lo veía campeón a River, verlo desde las tribunas o de alcanzapelotas no es lo mismo que hacerlo desde adentro, pudo ver a la gente desde adentro y fue algo único. Tener dos títulos en River es un orgullo porque estuve muchos años, debuté en Primera, hice mi primer gol y salir campeón fue espectacular. No veníamos de hacer buen campeonato y haber salido campeón en 2014 creo que fue el inicio de todo lo que es River hoy, anímicamente dejó a River en lo más alto y desde ese día no paró.

-Te tocó salir a Metz cuando llegó Gallardo, ¿por qué crees que se dio esa situación, la entendiste?

-No, por ahí no se manejó mi situación de la manera que se tendría que haber manejado. Si yo era el máximo goleador de las Inferiores, creo que como jugador necesité ese mimo o ese apoyo –ya sea desde la dirigencia o desde el cuerpo técnico- y el claro ejemplo hoy es Julián Álvarez, o Seba Driussi en su momento que obviamente cuando empezaron no era grandes figuras sino que fueron llevados de a poco y hoy son lo que son, a Julián supieron llevarlo. Creo que hay muchos jugadores como yo que no fuimos llevados despacio, necesitaba más tiempo. Tengo la espina de no haber podido demostrar todo lo que podía en el club que me formó y que me dio todo por tantos años. Entiendo la situación que por entonces había muchos delanteros y era entendible que no haya lugar pero creo que me podrían haber dado ese tiempo para poder demostrar todo lo que hacía en Inferiores en Primera.

-Después pasaste a préstamo en varios clubes, ¿te hubiese gustado tener una chance en River?

-Sí, yo pensé que iba a tener una chance cuando volví de Quilmes, porque había jugado como 50 partidos en el año y había hecho muchos goles. Creo que ahí sentí que más chances tenía de volver. Yo esperaba la oportunidad porque había jugado poco en Primera, varios partidos entrenado y de titular creo que 3 o 4 partidos. No tuve la cantidad de tiempo para demostrar, no es que jugué 50 partidos y no rendí, obviamente ahí haría la autocrítica.

-Luego de experiencias cortas en algunos clubes en 2019 llegaste a Aldosivi y te fue muy bien, ¿fue donde te sentiste más cómodo?

-Aldosivi es un club que me abrió las puertas, me dio la regularidad que yo necesitaba, ya la había tenido en Quilmes pero hace ya dos años y medio que estoy en Aldosivi, tuve grandes rendimientos en grandes partidos y hoy ya con 27 años soy un jugador muy maduro y se lo agradezco al club. Hoy se me terminó el contrato, me quieren renovar pero estoy analizando otras opciones. Gracias a Dios hay varios clubes interesados en mí y probablemente vuelva a dar el paso a otro país, es una carrera corta la nuestra y hay que aprovecharla al máximo.

- ¿Qué sentiste las veces que te tocó jugar contra River? ¿Te gustaría tener la posibilidad de volver a River?

-Obviamente alegría porque tengo muchos amigos y conocidos en el club, de hecho hoy en día voy y sigo teniendo gente amiga. Cuando juego contra River saludo a mucha gente y es lógico porque fueron muchos años en el club. Pero también enfrentarlo es algo doloroso por no poder estar ahí, ojalá que el día de mañana pueda volver, yo me entreno siempre al máximo y dejo todo en todos los partidos. No se sabe cuándo o sino es como jugador que sea después de mi retiro, poder trabajar en Inferiores sería muy lindo, al club lo siento como mi casa.