(Mar del Plata – Enviado especial) En el amistoso de ayer, el Chori empezó como delantero y terminó como mediocampista ofensivo por derecha. No se encontró demasiado con Cavenaghi, pero a través de sus centros le provocó problemas defensivos a Unión de Mar del Plata, que tuvo como una de sus figuras al arquero Aldo Suárez.
Las mayores expectativas estaban depositadas en el segundo amistoso de la mañana. El Torito y Alejandro Domínguez compartían la dupla ofensiva por primera vez desde que volvieron a River, ya que ni siquiera lo habían hecho en las prácticas. Sin embargo, no hubo una conexión permanente entre ambos y cada uno mostró lo suyo en diferentes momentos.
En ese contexto, el Chori le provocó varias dificultades al fondo marplatense. La primera ocurrió cuando desbordó por derecha y el arquero local evitó que Andrés Ríos abriera el marcador, a los 10 minutos del primer tiempo. Luego no pudo llegar hasta el fondo con demasiada claridad e incluso tuvo poco participación como consecuencia del funcionamiento pobre en el medio campo.
De todas formas, Domínguez se las ingenió para tener una intervención más frecuente en el complemento, especialmente cuando ingresó Daniel Villalva y se retrasó para ser volante por derecha. Desde ese costado no pudo hacer la diferencia, pero siempre implicó cierto riesgo cuando avanzó por el otro sector y también exigió a Suárez con un derechazo. El delantero de 30 años tal vez no tuvo una tarea brillante, pero ya dejó en claro que con algunas pinceladas estará en condiciones de marcar la diferencia en la nueva categoría que disputará River.



