El delantero consideró que fue injusta la victoria de Godoy Cruz, pero reconoció que River careció de contundencia suficiente para torcer el rumbo del partido.
Fue un golpe duro, de ésos que duelen más de la cuenta por lo inesperados que son. River tenía la esperanza de quedarse con el premio mayor para ser el único puntero del campeonato, pero el derechazo de Mariano Donda causó un knock-out. “Pateó, se desvió y entró. Nosotros siempre fuimos para adelante, tuvimos situaciones y no las pudimos convertir”, analizó Leandro Caruso, el único jugador millonario que habló con la prensa luego del encuentro.
Las caídas de Vélez y Estudiantes le daban al conjunto de Núñez una posibilidad enorme de posicionarse como candidato al título y, además, el 2-2 entre Independiente y All Boys colaboraba para seguir escalando en la zona de promedios. Sin embargo, el traspié frente a los mendocinos alteró los escenarios favorables y Caruso se lamentó por eso: “Duele perder de local. Godoy Cruz es un equipo que juega bien al fútbol, aunque quizás se encontró con tres puntos que no se merecían”.
Con respecto a la acción donde el árbitro Patricio Loustau sancionó la retención de Israel Damonte e invalidó el gol de Mariano Pavone, Caruso -que todavía no había ingresado- objetó: “Nosotros estábamos atrás del banco de suplentes haciendo la entrada en calor, entonces no se vio bien. Pero en vez de eso, tendría que haber dado la ley del ventaja”.



