Pese a la victoria y las artimañas de los dirigentes para acallar a la gente, los hinchas de River repudiaron al equipo tras el papelón copero. Hubo silbidos antes, durante y después del triunfo ante Gimnasia de Jujuy. “Pongan más huevo, pongan más corazón”, les reclamaron a los jugadores, desde una popular colmada.
Con el partido de fútbol senior cancelado -en teoría- por el propio Enzo, la previa del encuentro entre River y Gimnasia de Jujuy tuvo una inusual aunque esperada censura musicalizada. A través de unos altoparlantes que sonaron como hacía tiempo no se los escuchaba, el Monumental quedó invadido por todo tipo de temas ajenos al mundo del fútbol y más bien ligados a los recitales que suele albergar el Antonio Vespucio Liberti.
Pero al momento de dar a conocer las formaciones, el hincha aprovechó el cese de la música para manifestarse por primera vez después de la eliminación de la Libertadores. La gente -que volvió a decir presente en gran número- silbó a lamayoría de los jugadores, salvo excepciones como Falcao, Gallardo y Fabbiani. Aunque cuando el equipo saltó al campo de juego, el recibimiento estuvolleno de indeferencia para con aquellos que dicen defender la camiseta. Recién cuando empezó el partido se escuchó el primer grito de bronca.
“Pongan más huevos, pongan más corazón, porque esto River y hay que salir campeón”, explotó el estadio. Sin embargo, como el equipo dirigido por Gorosito salió a comerse al conjunto jujeño, los cantos de la tribuna fueron en consecuencia al campo de juego. Hasta que La Banda se desdibujó en su propia incapacidad y la paciencia de la gente conoció su límite: al término del primer tiempo, hubo silbidos e insultos para todos. Entonces, en el complemento, no llamó la atención el pedido general por el suplente Gallardo.
Pipo demoró apenas diez minutos en atender la súplica de la platea y lo metió en la cancha en medio de un episodio del que Rosales salió detractado. Es que el cuarto árbitro indicó que el cambio era por Mauro Díaz y, justo cuando la gente amagó con romper todo, porque el pibe estaba jugando bien, Gorosito corrigió al juez y marcó que la modificación era por Rosales.
Para qué… sólo la ovación a Gallardo pudo tapar el repudio al delantero que no convierte goles. Aunque el clima se descomprimió recién cuando el Muñeco asistió a Falcao con muchísima clase y el colombiano selló el 1-0 de la victoria. Pese al alivio, la bronca estuvo lejos de quedar en el olvido. Sí, porque por más que los dirigentes hicieran desconcentrar primero al público millonario, los hinchas de River se tomaron todo su tiempo para hacerles saber a los jugadores que no se olvidarán tan fácildel nuevo y reiterado papelón copero. Y noes para menos, porque esta vezla bronca não tem fim.
Foto: La Página Millonaria.



